miércoles, mayo 29, 2024
Policiales

Metán: Condena para un hombre por lesiones, violencia de género y amenazas

El individuo agredió a se expareja físicamente y la amenazó, primero en su domicilio, luego a la salida de un local bailable. Deberá cumplir normas de conducta.

La fiscal penal de Violencia Familiar y de Género de Metán, Susana Redondo Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio en el que la Sala II del Tribunal de Juicio Distrito Judicial Sur, vocalía a cargo del juez Sebastián Fucho, condenó a Diego Alberto Morales, de 22 años, a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional.

Morales fue encontrado culpable de ser autor voluntario y penalmente responsable de los delitos de lesiones agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género y amenazas (dos hechos), en concurso real.

La damnificada, expareja del condenado, denunció que la tarde del 18 de diciembre de 2022, este la pasó a buscar por su casa y se dirigieron al domicilio del hombre. Ya en la vivienda, Morales consumió bebidas alcohólicas con su padre y luego se retiró a la habitación, donde comenzó a agredirla verbalmente.

Posteriormente llegó la agresión física, cuando el individuo la tomó del cuello, asfixiándola, para luego propinarle golpes de puño en espalda y cabeza. La víctima logró salir del domicilio y el individuo le dio alcance, insultándola e intentando continuar con la agresión física, pero la mujer pudo retornar a su casa.

Horas más tarde, ambos fueron a un local bailable y se retiraron en una motocicleta, pero por el estado de ebriedad del hombre, ambos cayeron del rodado. Fue allí cuando el ahora condenado volvió a golpearla y a amenazarla, tomándola del cuello, tras lo cual fue asistida por vecinos de la zona hasta la llegada del móvil policial.

Tanto los dichos de la denunciante, como las lesiones fueron acreditados a través del examen médico que se le practicó a la expareja del condenado.

El juez Sebastián Fucho, tras imponerle la condena de dos años de prisión de ejecución condicional, le estableció una serie de reglas de conducta y dispuso, una vez firme la sentencia, se proceda a la extracción de material genético por el Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y su posterior inscripción en el Bando de Datos Genéticos, previa asignación del Dato Único de Identificación Genética (DUIG).

El individuo agredió a se expareja físicamente y la amenazó, primero en su domicilio, luego a la salida de un local bailable. Deberá cumplir normas de conducta.

La fiscal penal de Violencia Familiar y de Género de Metán, Susana Redondo Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio en el que la Sala II del Tribunal de Juicio Distrito Judicial Sur, vocalía a cargo del juez Sebastián Fucho, condenó a Diego Alberto Morales, de 22 años, a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional.

Morales fue encontrado culpable de ser autor voluntario y penalmente responsable de los delitos de lesiones agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género y amenazas (dos hechos), en concurso real.

La damnificada, expareja del condenado, denunció que la tarde del 18 de diciembre de 2022, este la pasó a buscar por su casa y se dirigieron al domicilio del hombre. Ya en la vivienda, Morales consumió bebidas alcohólicas con su padre y luego se retiró a la habitación, donde comenzó a agredirla verbalmente.

Posteriormente llegó la agresión física, cuando el individuo la tomó del cuello, asfixiándola, para luego propinarle golpes de puño en espalda y cabeza. La víctima logró salir del domicilio y el individuo le dio alcance, insultándola e intentando continuar con la agresión física, pero la mujer pudo retornar a su casa.

Horas más tarde, ambos fueron a un local bailable y se retiraron en una motocicleta, pero por el estado de ebriedad del hombre, ambos cayeron del rodado. Fue allí cuando el ahora condenado volvió a golpearla y a amenazarla, tomándola del cuello, tras lo cual fue asistida por vecinos de la zona hasta la llegada del móvil policial.

Tanto los dichos de la denunciante, como las lesiones fueron acreditados a través del examen médico que se le practicó a la expareja del condenado.

El juez Sebastián Fucho, tras imponerle la condena de dos años de prisión de ejecución condicional, le estableció una serie de reglas de conducta y dispuso, una vez firme la sentencia, se proceda a la extracción de material genético por el Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y su posterior inscripción en el Bando de Datos Genéticos, previa asignación del Dato Único de Identificación Genética (DUIG).

 

Fuente: Ministerio Público Fiscal de Salta.