CRISIS SOCIAL: La estrategia libertaria para pudrir las marchas contra el Gobierno de Javier Milei

10/10/2024.- El Destape.-Por Federico Lamas.-Foto portada: Fran Fijap corrió por avenida Callao. Imagen: Guido Piotrkowski (Página/12).
Desde que arrancaron las manifestaciones contra Javier Milei se empezó a notar una estrategia con influencers libertarios en cada una de las marchas. La búsqueda de romper las protestas haciendo enojar a los manifestantes, para luego victimizarse, convertirse en viral y cambiar el foco en los medios de comunicación.
En medio del avance de las políticas de ajuste de Javier Milei contra diferentes sectores de la población, uno de los pocos lugares que tiene la gente para canalizar su rechazo al desfinanciamiento del Estado, el recorte constante y a la pérdida de derechos es la calle. Por eso, las manifestaciones comenzaron a multiplicarse en el último tiempo y, muchas de ellas, fueron multitudinarias y atrajeron la atención de los grandes medios. En la Historia argentina, uno de los principales temores que tienen los que organizan las protestas pasa por el -siempre clásico- «infiltrado» de las fuerzas de seguridad o servicios de inteligencia, que es enviado para exacerbar ánimos o, incluso, provocar daños que justifiquen, luego, la represión policial. El Gobierno actual utilizó esta metodología, pero también inauguró una nueva: alguno de los «militantes» o «trolls» libertarios se acercan a las protestas como periodistas o simples espectadores con el solo fin de irritar y prepotear a los manifestantes en una calle cada vez más marcada por la bronca y la falta de respuestas políticas. El resultado es tanto efectivo como evidente: les responden y escala la discusión hasta que alguno de los manifestantes reacciona con violencia y ellos se victimizan con imágenes y videos de las agresiones que corren el foco de la discusión cuando se viralizan tanto en las redes como en los principales medios de comunicación.

La estrategia muestra un modus operandi que se basa, principalmente, en ir a manifestaciones masivas y mediáticas. Una vez en el lugar, desde la misma movilización suben cosas a sus redes sociales contra la marcha o, incluso, cargando a los manifestantes que están en el lugar. Si bien la idea de provocar no es nueva y fue utilizada hasta el hartazgo en los 90 en la televisión abierta, existen dos grandes diferencias hoy. La primera es que muchos de los agredidos, violentados y sorprendidos por los prepotentes comentarios de los libertarios son los manifestantes y no, como antes, personajes de la primera línea política. De esta forma, se meten en la manifestación con un micrófono de un canal de youtube propio, cargan, gritan improperios y exacerban el enojo que ya se siente en la calle, para que la policía actúe y empiece a reprimir contra los manifestantes, siempre contra los manifestantes.