03/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa.
El consumo de lácteos continúa mostrando señales de debilidad. Aunque en 2025 hubo una leve mejora, las ventas siguen muy por debajo de los niveles previos a la presidencia de Javier Milei, con una recuperación que no logra compensar la fuerte caída registrada el año anterior. El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) advirtió que la recomposición del sector es débil, heterogénea y con tendencia a la desaceleración.
Según el organismo, entre enero y octubre de 2024 el consumo se desplomó 11,3 puntos, y en lo que va de 2025 solo logró recuperar 6,1 puntos. Incluso en el segmento de quesos —que absorbe más del 50% de la leche producida—, si bien se igualó el volumen vendido en 2023, se necesitó más leche para producir lo mismo, afectando la eficiencia y agrandando los stocks en un contexto de demanda retraída.
Un repunte que no alcanza
En su informe más reciente, el OCLA señaló que las ventas de octubre mostraron una mejora respecto del mes previo, pero el deterioro acumulado sigue siendo profundo. La caída de 2024 fue tan marcada que la recuperación de este año no logra cerrar la brecha: la industria continúa más de diez puntos abajo de los niveles de consumo de 2023.
La recomposición parcial refleja un mercado golpeado por el deterioro del poder adquisitivo. Cada vez más familias migran hacia segundas y terceras marcas, o hacia productos básicos de menor precio. En paralelo, los lácteos con valor agregado —como yogures, postres y leches saborizadas— siguen perdiendo terreno.

Quesos: estabilidad en ventas, caída en eficiencia
El informe destaca el caso de los quesos, el rubro más importante del sector. Aunque las ventas igualaron las de 2023, se requirió mayor cantidad de leche para alcanzar ese volumen, lo que evidencia una menor eficiencia productiva. Con la demanda interna estancada, esto derivó en una acumulación de stocks y una baja en la elaboración.
En palabras simples, el mercado compra lo justo: no hay señales claras de un consumo interno en expansión.

El rebote se enfría
Entre enero y octubre de 2025 el consumo mostró un crecimiento de 6,8% en volumen de productos y de 7,8% en litros de leche equivalentes. Sin embargo, el OCLA remarcó que en los últimos dos meses la recuperación perdió impulso. La demanda de productos con valor agregado cayó, mientras que los commodities se sostuvieron gracias a ofertas y promociones que reducen los márgenes de venta.
El consumidor migra hacia lo más barato
El comportamiento del consumidor confirma un proceso de “primarización” del consumo: menos leche fluida, menos yogures y productos elaborados, y mayor preferencia por segundas marcas, quesos al peso y leches no refrigeradas. Estas alternativas alivian el bolsillo, pero reducen el valor agregado que queda en la cadena láctea.
Esta tendencia también impacta en el mercado en dólares: aun cuando el volumen mejora, el mix es menos rentable y coloca a Argentina detrás de otros países en competitividad.
Un consumo sin piso claro
El Balance Lácteo muestra que, aunque hubo una leve mejora del poder de compra medido en litros de leche equivalentes, los aumentos en tarifas, transporte, salud y educación absorben una mayor parte del ingreso familiar, reduciendo la capacidad de compra de alimentos.
El OCLA advierte que la tendencia de largo plazo es preocupante: ventas debilitadas, recuperación frágil y un sector que perdió capacidad de volver rápidamente a los niveles previos. Mientras los ingresos reales continúen deprimidos, el consumo de lácteos —en especial los de mayor valor agregado— seguirá lejos de alcanzar los registros de 2023.
Con información de El Destape.







