10/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Luis Toto Caputo, cada vez más complicado, con deudas por las nubes, sin dinero y sin margen de ajuste. Imagen: LPO/Juanca Casas.
La caída de la recaudación, los reclamos de las provincias y la presión del campo complican el objetivo oficial de lograr un superávit del 2,2% del PBI en 2026.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, reconoció que el Gobierno ya no tiene margen para seguir ajustando. El comentario llega en medio de dos demandas fuertes: los gobernadores, que reclamarán los fondos retenidos tras la aprobación del Presupuesto, y el sector agropecuario, que exige una nueva versión del “dólar soja”.
Caputo aseguró que la etapa del recorte está agotada y que la única vía para mejorar el superávit es el crecimiento económico y la formalización laboral. Hasta octubre, el superávit primario acumuló 1,4% del PBI, pero el gasto ya cayó más de 32% interanual y casi no hay áreas donde seguir recortando. La seguridad social, que representa más del 70% del gasto, tiene una fórmula automática que la vuelve intocable.
Las provincias reclaman casi un punto del PBI en transferencias que Nación no giró en dos años. El campo, por su parte, recibió una baja mínima en las retenciones —más gesto político que medida efectiva— y ya anticipa que pedirá reinstalar el “dólar soja”, con un costo fiscal difícil de afrontar.
La recaudación tampoco ayuda: en noviembre cayó 8,7% real y acumuló cuatro meses seguidos en baja, reflejo de una economía que no repunta.
Con este panorama, lograr el superávit del 2,2% del PBI en 2026 implicaría recortar otro 0,9% del producto, casi imposible sin afectar áreas sensibles.
Con información La Política Online.






