BAJA EL DESEMPLEO, CRECE LA PRECARIZACIÓN LABORAL: El trabajo es cada vez más frágil

19/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Desocupación. Crece la preocupación social por el deterioro de las condiciones de trabajo. Imagen: Télam.
La tasa de desocupación cayó levemente en el tercer trimestre de 2025 y se ubicó en el 6,6 por ciento, según informó el Indec. El dato muestra una mejora estadística frente al mismo período del año pasado, pero esconde una contracara preocupante: casi la mitad de quienes tienen empleo lo hacen en condiciones precarias. La informalidad laboral alcanzó al 43,3 por ciento de los ocupados y volvió a crecer, confirmando el deterioro estructural del mercado de trabajo.

El descenso del desempleo fue de apenas 0,3 puntos porcentuales respecto del tercer trimestre de 2024 y convive con un escenario de creciente inestabilidad laboral. En términos absolutos, 1,5 millones de personas continúan sin trabajo en el país, mientras que la calidad del empleo sigue retrocediendo. El propio Indec reconoce que el desempleo todavía se mantiene un punto por encima de los niveles de 2023, relativizando el alcance de la mejora que destaca el Gobierno.

Los datos oficiales se conocen en un momento de alta tensión política y social, con el Congreso discutiendo una reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. Bajo el argumento de la “modernización”, el proyecto propone recortes de derechos, reducción de aportes patronales y beneficios fiscales para grandes empresas, medidas que, según especialistas y sindicatos, debilitan el sistema de seguridad social sin garantizar empleo genuino.

En paralelo a la publicación del informe del Indec, la CGT encabezó una masiva movilización en Plaza de Mayo en rechazo a la reforma. El mismo día, el Senado avanzó con el dictamen en comisiones, aunque el tratamiento final quedó postergado para febrero.

El avance de la informalidad es uno de los datos más alarmantes del informe. El 43,3 por ciento de los trabajadores se desempeña sin derechos básicos ni cobertura social, un aumento de 0,7 puntos porcentuales en un año. Para este sector, el proyecto oficial ofrece una única respuesta: reducir contribuciones patronales y promover un nuevo blanqueo laboral. Sin embargo, la experiencia reciente muestra resultados magros. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el blanqueo incluido en la Ley Bases apenas permitió formalizar 16.703 puestos de trabajo.

El mapa del desempleo también exhibe fuertes desigualdades territoriales. Río Gallegos lidera con una tasa del 10,8 por ciento, seguida por el Gran Resistencia, en Chaco, con 9,7 por ciento. En el centro del país, los niveles también son elevados: Gran Rosario registró un 8,9 por ciento, Santa Rosa un 8,5, el Gran La Plata un 8,1 y el Gran Buenos Aires un 7,6 por ciento. Detrás del promedio nacional se esconden realidades productivas y sociales muy dispares.

En cuanto a los indicadores generales, la tasa de actividad alcanzó el 48,6 por ciento, con una suba interanual de 0,3 puntos, mientras que la tasa de empleo se ubicó en 45,4 por ciento, con un incremento de 0,4 puntos. No obstante, estas mejoras marginales no logran compensar la pérdida de calidad de los puestos de trabajo ni el deterioro de los ingresos.

La subocupación llegó al 10,9 por ciento de la PEA y la presión total sobre el mercado laboral —que incluye desocupados, subocupados y ocupados que buscan o aceptarían más trabajo— trepó al 28,7 por ciento. Un dato que refuerza la sensación de que, aunque algunos números mejoren, el trabajo disponible es cada vez más inestable, mal pago y sin derechos.