20/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: La diferencia entre Menem y Milei, es que Menem privatizaba, Milei, gasta dinero del pueblo en renovar una empresa que va a regalar en la privatización. Trenes Argentinos. Imagen: Web.
Mientras ajusta salarios y recorta servicios, el Gobierno acelera la privatización del sistema ferroviario con una maniobra tan vieja como escandalosa: invertir plata del Estado para “poner en valor” los trenes y después regalarlos al capital privado. Bajo el rótulo de Emergencia Ferroviaria, la administración de Javier Milei ejecuta un paquete millonario de obras que no buscan fortalecer lo público, sino dejar el negocio prolijo para su traspaso.
La Secretaría de Transporte se jacta de más de 60 obras en marcha y otras 100 en trámite, con intervenciones en vías, señalamiento, energía e infraestructura. El mensaje oficial habla de “ordenar un sistema deteriorado”, pero la letra chica es clara: acondicionar los trenes para una futura concesión. El Estado paga, los privados cobran.
Uno de los puntos más sensibles es el señalamiento, el corazón de la seguridad ferroviaria. Se tendieron más de 210 mil metros de cable, se instalaron decenas de señales nuevas y tableros técnicos, y se reacondicionaron edificios operativos. Todo listo para que el próximo concesionario herede un sistema modernizado sin haber puesto un peso.
También hubo renovación de más de 30 kilómetros de vías en líneas clave del AMBA, activación total del sistema de Frenado Automático (ATS), obras en pasos a nivel, puentes y viaductos, y mejoras en ramales estratégicos. Cada intervención apunta a un mismo objetivo: reducir riesgos, mejorar la regularidad y subir el “valor de mercado” del ferrocarril.
El otro gran negocio es el material rodante. El 40% de la inversión se destinó a locomotoras, coches y repuestos. Se compraron máquinas nuevas para la línea San Martín, repuestos para más de 500 coches eléctricos y se avanza con la adquisición de 43 triplas diésel. Un parque renovado, financiado por todos, para ser explotado por pocos.
La hoja de ruta está escrita desde diciembre de 2023, cuando la Ley Bases declaró a todas las empresas ferroviarias “sujetas a privatización”. No solo concesiones: también venta directa de trenes e infraestructura. El choque de la línea San Martín en mayo de 2024, con el señalamiento fuera de servicio y el presupuesto recortado en un 75%, terminó de allanar el camino. Tres días después, el Gobierno decretó la emergencia.
La emergencia habilitó contrataciones exprés, renegociaciones, rescisión de contratos y hasta acuerdos con inversores privados usando fondos públicos. El combo perfecto para vaciar lo estatal y entregar lo rentable.
El problema es el de siempre: los trenes de pasajeros no cierran sin subsidios. Por eso el plan es claro: primero invertir con plata del Estado, después ajustar servicios y personal, y finalmente concesionar un sistema ya “saneado”. Privatización clásica, siglo XXI: socializar los costos, privatizar el negocio.







