22/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: El Parque Nacional Iguazú habilitó la realización de eventos privados en áreas protegidas. Imagen: Redes Sociales.
En nombre de la desregulación, el Gobierno nacional dio un nuevo paso en la privatización encubierta de los Parques Nacionales: las Cataratas del Iguazú, una de las siete maravillas naturales del mundo, podrán ser escenario de eventos privados exclusivos, mientras el acceso y la preservación quedan en segundo plano.
A través de la Resolución 460/2025, la Administración de Parques Nacionales (APN) habilitó un programa “experimental” que permite la realización de “microeventos” de hasta 60 personas dentro de áreas protegidas del Parque Nacional Iguazú. La medida regirá por un año y estará destinada a operadores privados que presenten un proyecto y firmen una declaración jurada de “compromiso ambiental”.
La decisión se inscribe en la ofensiva desreguladora impulsada por el gobierno de Javier Milei y ejecutada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger, el mismo que semanas atrás flexibilizó las normas para la actividad turística dentro de los parques nacionales y debilitó el rol de los guías profesionales.
Ahora, el Parque Nacional Iguazú va un paso más allá: autoriza eventos que no tienen vínculo alguno con fines ambientales, bajo el argumento de que se desarrollarán en zonas de “uso público intensivo” y que no generarían impactos relevantes. Todo, claro, avalado por declaraciones juradas y controles internos.
Desde la APN aseguran que se trata de actividades “de baja escala y bajo impacto”, pero trabajadores del sistema de Parques Nacionales advierten que la lógica del negocio empieza a imponerse sobre la conservación, abriendo la puerta a un uso cada vez más comercial de áreas que deberían estar estrictamente protegidas.
La medida se conoce en un contexto de recortes, despidos masivos y vaciamiento del organismo, que incluyeron la salida de brigadistas incluso en períodos críticos de incendios, como ocurrió en los parques Nahuel Huapi y Lanín. Mientras se ajusta al personal y se debilita la protección ambiental, se amplían las oportunidades para emprendimientos privados.
Guías de turismo y trabajadores denuncian que el rumbo del Gobierno apunta a desregular totalmente la actividad, eliminando la obligatoriedad de contratar guías habilitados y reduciendo los controles en nombre de la “libertad de mercado”.
Así, bajo el rótulo de “microeventos”, las Cataratas del Iguazú comienzan a transformarse en un escenario premium para pocos, mientras la preservación ambiental y el acceso equitativo quedan cada vez más relegados.







