23/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: El Presupuesto 2026 inflige una profunda desfinanciación a la educación. Imagen: Bernardino Avila.
El Presupuesto 2026 vuelve a dejar a la educación en la línea de fuego. Lo que hasta ahora se denunciaba como un recorte sistemático, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) lo tradujo en cifras concretas: el proyecto oficial consolida una desfinanciación histórica de las escuelas técnicas, las universidades, la ciencia y la tecnología, y dibuja un panorama oscuro para el año próximo.
El informe del CEPA desnuda el alcance del ajuste y anticipa las consecuencias si el Congreso aprueba la propuesta del Gobierno. Entre las conclusiones más graves aparece un dato demoledor: el Fondo Nacional de Educación Técnico Profesional (FoNETP) tendrá en 2026 una caída del 93% en términos reales respecto de 2023. Para dimensionarlo, en 2025 el Gobierno ejecutó apenas el 10,8% de lo que marca la ley y para el año próximo prevé usar solo el 3,5%.
En términos simples, el recorte equivale a vaciar de contenido a las escuelas técnicas. El propio Presupuesto avanza además sobre pilares centrales del sistema educativo: elimina el Fondo de Escuelas Técnicas y borra de hecho la garantía legal de destinar el 6% del PBI a educación.
“Pusimos el foco en las escuelas técnicas porque son el mejor espejo del modelo de Milei, claramente antiindustrial”, explicó Hernán Letcher, director del CEPA. “Si proyectan un país sin industria, no necesitan técnicos industriales. El ataque es feroz”, advirtió. En Argentina existen más de 1.700 escuelas técnicas que cumplen un rol clave en la formación ligada al desarrollo productivo.
El ajuste no se limita a ese sector. Según el informe, si se compara lo ejecutado en 2023 con lo proyectado para 2026, la función Educación y Cultura sufrirá una caída real del 47,3%. Las becas y transferencias a estudiantes acumulan un recorte todavía mayor: 76,6% en el mismo período.
Ciencia al borde del colapso
La motosierra también pasa por el sistema científico. Aunque una ley vigente establece un sendero de inversión creciente hasta alcanzar el 1% del PBI en 2032, el Presupuesto 2026 desconoce ese compromiso. En comparación con 2023, el financiamiento para ciencia y tecnología se desplomará un 48,8%.
El lunes, investigadores y trabajadores del sector realizaron una jornada de protesta frente al Polo Científico-Tecnológico bajo la consigna “Navidad con ciencia”. Denunciaron el “cientificidio” impulsado por el Gobierno, que tuvo como último golpe la eliminación de los subsidios PICT, fundamentales para sostener proyectos de investigación.
Universidades en alerta máxima
Las universidades nacionales figuran entre las principales víctimas del ajuste. De acuerdo al CEPA, el presupuesto universitario tendrá en 2026 una caída real cercana al 34% respecto de 2023. A esto se suma la suspensión, por decreto, de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y vetada previamente por el presidente.
Aunque la oposición logró sacar del Presupuesto el capítulo que derogaba esa ley, la incertidumbre persiste. El propio Milei aseguró que no la vetará y que “acomodará partidas” para sostener el déficit cero, una promesa que en el sistema universitario miran con desconfianza.
Las advertencias ya son explícitas: sin fondos, no habrá clases. La Universidad Tecnológica Nacional fue una de las primeras en plantearlo con claridad. Marchas multitudinarias, leyes sancionadas y protestas en todo el país no alcanzaron hasta ahora para frenar el ajuste.
El informe del CEPA deja en claro que el Presupuesto 2026 no es solo un plan de gastos: es una definición de modelo. Y, según sus números, ese modelo avanza sobre la educación, la ciencia y el conocimiento como si fueran prescindibles.







