LIBERAN A OTRO GENOCIDA: Eduardo “Doctor K” Kalinec deja la cárcel pese a su condena perpetua

23/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Eduardo Kalinec. Imagen: Web.
La justicia volvió a abrir la puerta de la impunidad. Eduardo Emilio Kalinec, uno de los represores más temidos de los centros clandestinos Atlético-Banco-Olimpo (ABO), condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad, fue beneficiado con la libertad condicional. La decisión, avalada por los camaristas Gustavo Hornos y Javier Carbajo, desató conmoción, indignación y profundo dolor entre sus víctimas y sobrevivientes.

Kalinec, conocido como el “Doctor K”, no solo fue un engranaje central del aparato represivo de la dictadura: fue un ejecutor directo del terror. Participó en secuestros, torturas sistemáticas y en la fase final del exterminio, incluyendo las inyecciones previas a los vuelos de la muerte. Sin embargo, y pese a no haber mostrado arrepentimiento alguno, volverá a caminar libre por las calles.

El fallo fue firmado antes del mediodía por el juez Guillermo Costabel, quien dejó constancia de que no compartía la decisión, pero debía acatar lo ordenado por la Cámara Federal de Casación Penal. Kalinec tiene 73 años y llevaba dos décadas detenido en la Unidad 19 de Ezeiza. Fue condenado el 21 de diciembre de 2010.

Los testimonios que lo llevaron a prisión son estremecedores. Sobrevivientes lo identificaron como un represor violento, cruel y omnipresente en las mazmorras del ABO. Ana María Careaga declaró que Kalinec la golpeaba y la amenazaba con hacerla abortar. A Delia Barrera le negó atención médica para fracturas deliberadamente. Otros detenidos relataron palizas, torturas en el “quirófano” y su participación en engaños previos a los traslados finales, que terminaban en la muerte.

Pese a este prontuario, la Sala IV de Casación revirtió la negativa del Tribunal Oral Federal 2 y priorizó un informe del Servicio Penitenciario Federal que destacaba su “buena conducta” y una supuesta posibilidad de reinserción social. En disidencia quedó el juez Mariano Borinsky. El informe interdisciplinario —que advertía que Kalinec no se arrepiente de sus crímenes— fue relativizado.

El caso se inscribe en una tendencia alarmante. Organismos judiciales y de derechos humanos advierten una caída histórica de represores en cárceles comunes y un avance sistemático de beneficios, traslados y libertades. Muchas de estas decisiones coinciden con políticas que favorecieron su alojamiento en unidades privilegiadas, como Campo de Mayo.

Para las víctimas, la liberación no es un dato judicial: es una herida abierta. “Volvimos a pasar por el cuerpo todo lo vivido, lo sufrido, lo perdido”, expresó Delia Barrera. “Un genocida que no se arrepiente, que guarda silencio sobre los desaparecidos, vuelve a su casa mientras nosotros seguimos sin nuestros hijos, hermanos y compañeros”.

Ana Careaga calificó la decisión como “escandalosa” y recordó la paradoja de que Kalinec haya demandado judicialmente a su propia hija por “indignidad”, cuando él se dedicó a destruir la dignidad humana de sus víctimas. Silvia Fontana, hermana de una detenida-desaparecida, resumió el sentimiento con crudeza: “Él va a pasar las fiestas con su familia. Los nuestros no volvieron nunca”.

Las querellas ya anunciaron que recurrirán el fallo. Mientras tanto, otro represor condenado por los peores crímenes de la historia argentina vuelve a la libertad, y la promesa de Memoria, Verdad y Justicia queda, una vez más, golpeada.