24/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Supermercado. Imagen: Ilustrativa. Web.
Mientras el Gobierno insiste con el relato de la desaceleración, la inflación vuelve a morder desde la góndola. En la antesala de las Fiestas, los precios de los alimentos aceleraron y dejan al descubierto que el “plan antiinflacionario” hace agua. Según la consultora Eco Go, diciembre cerrará con una suba cercana al 2,5% en alimentos, empujada principalmente por la carne.
En la tercera semana del mes, los precios de alimentos y bebidas subieron 0,6% en apenas siete días, una señal clara de presión inflacionaria típica de fin de año, pero agravada por un mercado sin anclas firmes. La leve desaceleración respecto de la semana anterior no alcanza para cambiar el rumbo: los aumentos siguen firmes y constantes.
El golpe más fuerte vuelve a venir del mostrador de la carnicería. La carne subió 1,5% en una sola semana, con un aumento del 2% en la carne vacuna, que ya acumula un brutal 8,5% en diciembre. Menos oferta, hacienda más cara y demanda sostenida: el combo perfecto para que el asado se transforme en un lujo navideño.
Las frutas tampoco dieron respiro: 1,2% de aumento semanal, impulsadas por frutas secas y conservas, productos clave de la mesa de fin de año. Las verduras mostraron una pausa mínima, pero insuficiente para compensar el resto del desborde.
En lácteos y huevos, el panorama fue errático: mientras leche y huevos subieron cerca del 1%, yogures y postres bajaron, marcando una volatilidad típica de un mercado desordenado y sin previsibilidad.

Pero la inflación no se queda solo en la comida. Repuestos para autos (+3,6%), productos de limpieza (+2,2%) y artículos de librería (+1,9%) también pegaron saltos, confirmando que la presión inflacionaria es generalizada y no un fenómeno aislado.
El consumo fuera del hogar tampoco zafa: comer afuera subirá 2,3% en diciembre, consolidando un escenario donde vivir cuesta cada vez más, incluso para lo básico.
Con los datos actuales, Eco Go proyecta una inflación general cercana al 2,5% mensual, aunque advierte que el número podría empeorar con la última semana del mes, históricamente marcada por remarcaciones de último momento.
El balance es claro: los alimentos siguen siendo el motor de la inflación, golpeando de lleno a los ingresos populares. Mientras el discurso oficial promete estabilidad, la realidad se sirve caliente en la mesa navideña. Y otra vez, el ajuste lo paga el plato de comida.
Con información de El Destape.







