05/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: EE.UU. capturó a Maduro y dejó un tendal de víctimas. Impacto de los ataques aéreos de EE.UU. sobre Caracas. Imagen: Agencia Venezolana de Noticias.
Estados Unidos ejecutó un operativo militar brutal en territorio venezolano, capturó a Nicolás Maduro y dejó atrás decenas de muertos, civiles incluidos, pero todavía no dio una cifra oficial. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) habló de asesinatos “a sangre fría”, denunció bombardeos sobre zonas residenciales y calificó la operación como un “cobarde secuestro” del presidente y de la primera dama, Cilia Flores.
Mientras Washington evita precisar el costo humano, el Ejército venezolano admite que el saldo es grave y todavía incompleto. Según fuentes oficiales citadas por medios internacionales, el número de muertos podría superar los 80, entre militares y población civil, producto de ataques aéreos lanzados durante la madrugada del sábado sobre Caracas y zonas aledañas.
Bombardear para capturar
El operativo incluyó ataques directos sobre barrios habitados, bases militares estratégicas y el anillo de seguridad presidencial. Entre los blancos estuvieron Fuerte Tiuna, la base aérea de La Carlota y dependencias en el estado Miranda. El Monitor de Víctimas confirmó al menos 18 muertos del Batallón de Seguridad Presidencial, la mayoría jóvenes menores de 25 años, aunque fuentes militares estiman que la cifra real podría ascender a 30 efectivos solo de la escolta de Maduro.
Uno de los episodios más crudos ocurrió en Catia La Mar, una zona popular cercana al aeropuerto de Maiquetía. Un bombardeo impactó sobre un edificio de tres plantas: Rosa González, de 80 años, murió en su casa, otras personas resultaron heridas y varias viviendas quedaron destruidas. El ataque coincidió con el asalto final para capturar a Maduro, alrededor de las dos de la mañana.
“Asesinados a sangre fría”
En cadena nacional, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, fue categórico: “Luego de asesinar a sangre fría a soldados y ciudadanos inocentes, procedieron a la captura del presidente constitucional”. La FANB aseguró que hubo víctimas civiles alcanzadas sin ningún tipo de resguardo, y denunció una operación militar ejecutada sin consideración por la vida humana.
Mientras tanto, hospitales de Caracas colapsaron. Más de 90 heridos fueron ingresados en centros de salud del área metropolitana, varios de ellos en estado grave. Organizaciones médicas advirtieron que el número puede seguir creciendo a medida que se consoliden los registros.
Poder en transición, país militarizado
Tras la captura de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó que Delcy Rodríguez asuma como presidenta encargada por 90 días, bajo un esquema de excepción. La FANB respaldó además el estado de conmoción exterior, que habilita la militarización del país, la toma de infraestructuras estratégicas y facultades extraordinarias para las fuerzas de seguridad.
El decreto todavía no fue publicado, pero en los hechos Venezuela amaneció bajo control militar.
Washington se lava las manos
Desde Estados Unidos, Donald Trump aseguró que no hubo bajas estadounidenses, aunque admitió heridos. También deslizó que entre los muertos habría ciudadanos cubanos vinculados al esquema de seguridad venezolano, una versión no confirmada por ningún gobierno.
Organismos venezolanos y voces internacionales reaccionaron con dureza. Amnistía Internacional advirtió que la operación podría violar el derecho internacional, la Carta de la ONU y abrir la puerta a una escalada de violencia con nuevas violaciones a los derechos humanos.
Las bombas ya cayeron. Los muertos están.
La cifra exacta, por ahora, sigue tapada bajo los escombros y el silencio oficial.










