UNIVERSIDADES: Y el ajuste de los ignorantes

10/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Alerta educativa, con sueldos de hambre y ajuste ideológico, Milei lleva a la universidad al peor salario desde 1983.
La universidad pública argentina está siendo asfixiada a conciencia. Bajo el gobierno de Javier Milei, la docencia universitaria cayó al peor escenario salarial desde el regreso de la democracia. No es una consigna gremial ni una exageración: lo denuncia CONADU y lo confirman los números. Salarios que no alcanzan para pagar un alquiler, investigadores empobrecidos y aulas sostenidas a fuerza de vocación y sacrificio.

Según la secretaria general de CONADU, Clara Chevalier, gran parte de los docentes universitarios cobra menos de $500.000 mensuales. En la Argentina del ajuste libertario, esa cifra no alcanza ni para sobrevivir. Hoy, enseñar en la universidad implica elegir entre comer o pagar el alquiler. Un dilema indigno para quienes forman médicos, ingenieros, científicos y docentes.

Hambre como política pública

Este derrumbe no es un accidente. Es política deliberada. El Gobierno repite el mantra de que “no hay plata”, mientras usa el ajuste como arma ideológica para romper uno de los pocos consensos que sobrevivieron a todas las crisis: la educación pública como política de Estado.

Milei no está recortando por necesidad: está atacando. Ataca a la universidad porque es pensamiento crítico, producción científica, soberanía y movilidad social. Ataca porque la universidad pública desmiente su dogma de mercado y su desprecio por lo colectivo.

Docentes pobres, país empobrecido

El resultado es devastador. Salarios pulverizados expulsan docentes del sistema, vacían cátedras, paralizan investigaciones y empujan a científicos y profesionales al exilio. La dedicación exclusiva se volvió un lujo imposible. La excelencia académica, una quimera.

El Gobierno no solo precariza trabajadores: destruye futuro. Al empobrecer a la docencia universitaria, Milei dinamita uno de los pilares que hicieron de la Argentina un país con ciencia, industria y ascenso social.

Libertad para morirse de hambre

El “ensañamiento” que denuncia CONADU deja al descubierto el verdadero proyecto oficial: una Argentina donde el conocimiento es un privilegio y la educación deja de ser un derecho. La libertad que predica Milei se traduce, en la práctica, en libertad para ajustar, excluir y hambrear.

Nunca desde 1983 la universidad pública había estado tan golpeada.
Nunca el salario docente había sido tan bajo.
Nunca el desprecio por la educación había sido tan explícito.

El ajuste no es técnico.
Es ideológico.
Y la factura la está pagando el futuro del país.