19/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Corporación Andina de Fomento. Imagen: Web.
En medio de una crisis económica que no da tregua, el Gobierno nacional volvió a recurrir a la caja prestada: aprobó un nuevo préstamo con la Corporación Andina de Fomento (CAF) por USD 400 millones que oficialmente sería para “fortalecer el sistema energético”, pero que en los hechos sirve para seguir engrosando la deuda externa y maquillar reservas sin resolver los problemas reales del país.
La operación fue formalizada a través del Decreto 23/2026, publicado en el Boletín Oficial, y aunque en el papel está vinculada al llamado “Programa de Apoyo a la Sostenibilidad del Sector Energético”, analistas críticos no dudan en señalar que es otra maniobra contable que posterga las reformas estructurales que la economía argentina necesita hace años.
Esto se da en un contexto donde la inflación no cede, la confianza inversora está por los suelos y los recursos verdaderamente productivos brillan por su ausencia. En lugar de atraer dólares genuinos, la administración vuelve a apostar por préstamos que, a la larga, agigantan la montaña de deuda en detrimento de las futuras generaciones.
Mientras tanto, el relato oficial intenta vender esta jugada como “salvavidas financiero”, muchos ven que es una pelota más tirada para adelante, sin soluciones concretas ni alivio real para los sectores más golpeados del país.







