NUCLEOELÉCTRICA: Otro escándalo libertario

29/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Nuevo escándalo del gobierno libertario con la “joya nuclear”. Demián Reidel en el centro de otro posible negociado y más trama de posible corrupción. Imagen: Web.
La empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A., bajo la conducción de Demián Reidel, vuelve a estar en el ojo de la tormenta por una denuncia que huele a sobreprecio monumental e irregularidades difíciles de justificar. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) presentó un reclamo formal por la compra de un software por 7 millones de dólares, cuando según sus propios cálculos el sistema debería costar alrededor de 600.000 dólares. Si las cifras son ciertas, el país estaría frente a un sobreprecio superior al 1000%, un desfasaje que en cualquier otro contexto levantó sospechas de corrupción.

El software en cuestión, un sistema administrativo SAP S/4HANA, fue aprobado sin que hasta ahora se haya dado una explicación pública plausibles del salto de precio. Lejos de ser una compra aislada, esta acusación se suma a otro caso que ya embarró la cancha en la estatal: un contrato de limpieza con sobreprecios del 140% que derivó en la intervención del Comité de Integridad y el desplazamiento de dos gerentes designados por Reidel, considerados parte de su entorno de confianza.

Lejos de esquivar problemas, Reidel —funcionario con fuerte vínculo político con el presidente Javier Milei y pieza clave de La Libertad Avanza en el sector energético— parece encarnar una nueva versión del “estado empresario” donde la opacidad y los negocios millonarios caminan de la mano. Su rol al frente de Nucleoeléctrica ya había sido cuestionado por la primera denuncia interna: gerentes denunciaron intentos de reformular informes técnicos para justificar ofertas más caras, presionando desde adentro para que ciertas decisiones “encajen”.

La ATE no se quedó en la queja: pidió la cancelación inmediata de la compra del software y una auditoría exhaustiva, exigiendo que se ponga luz sobre una operación que, de confirmarse, tiene todos los ingredientes de un negociado con recursos estatales. La tensión en la conducción de la empresa es tal que ya salió a la luz la pelea interna y el directorio debió separar temporalmente a funcionarios cercanos a Reidel, exponiendo la fractura en lo que en teoría debería ser gestión técnica.

Lo que para el gobierno es una “modernización y gestión eficiente”, para muchos se perfila como otro escándalo de sobreprecios y falta de transparencia que profundiza la crisis institucional en sectores clave de la economía argentina.