BABY LE PEGA A MILEI: “No es momento de boludear mientras el país se quema”

29/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Baby Etchecopar, el aliado que le pega a Milei, se cansó y le cantó sus verdades al presidente. Imagen: Web.
En un giro inesperado que desnuda la grieta interna del oficialismo, el conductor radial Baby Etchecopar, votante declarado de Javier Milei, rompió el silencio y le lanzó una crítica brutal al presidente por su reciente escapada a Mar del Plata, donde participó de espectáculos junto a su ex pareja, la imitadora Fátima Flórez.

Lejos de respaldar la postura mediática del mandatario, Etchecopar consideró que no hay nada más irresponsable y fuera de foco que ir a “cantar, ensayar y boludear” mientras una parte del país se está prendiendo fuego y familias pierden sus casas por los incendios y otras crisis sociales que golpean a miles de argentinos. Esa frase resonó como una sentencia interna: “a veces no solo hay que ser presidente, sino parecerlo”, advirtió con dureza el conductor, dejando claro que la pose del show no convence ni siquiera a su propio espacio.

La crítica no fue un ataque genérico: salió desde la trinchera de un columnista que suele defender al oficialismo, lo que convierte la réplica en un golpe político inesperado para el gobierno de Milei. Etchecopar, acostumbrado a la confrontación mediática, fue implacable: señaló que la aparición del presidente en un teatro, integrado a lo que él mismo llama el “Tour de la Gratitud”, no solo distrae de las urgencias reales del país, sino que expone una desconexión peligrosa con la realidad social y climática.

Mientras el presidente se sube al escenario como rockstar y comparte micrófono con Flórez, las críticas se acumulan por fuera de las fronteras de los sectores opositores tradicionales. Que un aliado mediático tan cercano como Etchecopar salga a cuestionar las prioridades del jefe de Estado es una señal fuerte de que el relato oficial está perdiendo sintonía con parte de su propia base y de que los gestos —más parecidos a un espectáculo que a una gestión— pueden volverse en contra en medio de una crisis que exige respuestas y no soltadas de micrófono.

Este cruce podría marcar el principio de un descontento más amplio dentro de los sectores que alguna vez bancaron sin fisuras al presidente —una grieta interna que el discurso político ya no puede ocultar con canciones ni shows.