¿A QUÉ VINO EL AVIÓN DE EEUU?

30/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Política exterior sin control: un avión militar de EE. UU. aterriza en Argentina y deja más preguntas que respuestas.
Un Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, avión que no suele verse por acá, transitó territorio argentino en medio de un silencio oficial que despertó alarma política, inquietud civil y una lluvia de especulaciones sobre el alcance real de la visita norteamericana.

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El episodio hace temblar incluso a sectores de la coalición oficialista: la aeronave, que partió de la Base Conjunta Andrews —zona de máxima seguridad donde suele operar el Air Force One—, hizo varias escalas y terminó aterrizando en Ushuaia y Neuquén sin que el Gobierno nacional brindara información clara sobre su propósito, sus pasajeros o su agenda.

La primera comunicación oficial fue tan escueta que más que aclarar, encendió más sospechas: la Embajada de Estados Unidos afirmó que se trataba de “una delegación bipartidaria del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes” con reuniones para hablar de temas tan diversos como medio ambiente, gestión minera, salud pública y ciberseguridad.

Mientras tanto, la cancillería argentina repitió ese comunicado sin agregar nada novedoso, manteniendo la ambigüedad sobre quiénes estuvieron realmente en el avión, por qué se eligieron destinos tan estratégicos como Ushuaia —frontera con el Atlántico Sur, cercana a la Antártida y punto clave para proyecciones geopolíticas—, y por qué el Congreso nacional no fue informado ni involucrado pese a tratarse de legisladores extranjeros.

La falta de transparencia provocó repudios públicos: senadores de Tierra del Fuego pidieron informes urgentes al Ejecutivo para esclarecer el episodio, cuestionando que una aeronave del Departamento de Defensa norteamericano haya transitado suelo argentino, sin explicaciones suficientes y con evasivas oficiales.

Especialistas en política internacional señalan que estos movimientos no son simples “visitas de cortesía”. El arribo del Boeing y el hermetismo que lo rodea encajan en un contexto de intensificación de la presencia estratégica estadounidense en el sur argentino, especialmente tras acuerdos recientes que posicionan a la región como punto clave en logística antártica y acuerdos de defensa.

La conclusión de este episodio deja más sombras que certezas: un Gobierno que no explica, una potencia global que opera con opacidad, y una soberanía que se disuelve en comunicados crípticos. Argentina no sólo tuvo un avión militar norteamericano sobre sus cielos y pistas, sino que lo vivió casi como un visitante incómodo al que no se le exigieron cuentas claras.