FURIOSO: Milei amenaza con cerrar Clarín

02/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei, furioso por la filtración del contrato cripto, amenaza con cerrar a Clarín y desata una crisis institucional sin precedentes.
El terremoto político en Argentina explotó con una fuerza que nadie esperaba. El presidente Javier Milei —acribillado por un escándalo financiero global, cuestionado por su propia coalición y con el escándalo de $LIBRA lejos de cerrarse— encaró al principal medio del país con una amenaza explícita de cierre que retumba en toda la democracia argentina.

La mecha fue encendida por la publicación del contrato que Milei firmó con Hayden Mark Davis, el cerebro detrás de la criptoestafa $LIBRA, apenas semanas antes de lanzar el token que colapsó dejando miles de inversores en pérdida. El documento, divulgado por el diario Clarín, muestra que Davis se comprometía a brindar asesoramiento “ad honorem” en blockchain y tecnologías emergentes a la Casa Rosada —un vínculo que hasta entonces Milei negaba o minimizaba.

La respuesta del presidente fue explosiva y netamente política: tras la publicación, Milei usó X para citar irónicamente un comentario que hablaba del “cierre de Clarín” con la palabra “Masterclass”, un gesto que sus críticos consideran claramente intimidatorio hacia la libertad de expresión.

Lo que en otras manos podría haber sido un mal chiste se leyeron como amenaza directa a un medio que cumplió con su papel periodístico, en medio de un clima de tensión creciente entre el Gobierno y la prensa. Milei no es nuevo en su guerra con el grupo mediático: mantiene un tuit fijo en su perfil donde califica a Clarín como “la gran estafa argentina”, expresión que ahora se vuelve sombríamente relevante.

El escándalo Libra no se quedó en un golpe de mercado: el token impulsado por Milei alcanzó una capitalización de miles de millones antes de desplomarse en horas, generando denuncias por fraude y múltiples investigaciones judiciales locales e internacionales. En Estados Unidos, por ejemplo, un tribunal federal congeló más de 280 millones de dólares vinculados a las ganancias de $LIBRA, y la causa se mantiene activa mientras inversores y abogados buscan respuestas tras el colapso del token.

La filtración que encendió todo expone no solo el contrato: también reaviva cuestionamientos sobre transferencias sospechosas vinculadas a intermediarios y vínculos internacionales, señales de que el escándalo $LIBRA sigue abierto y podrido.

En el Congreso, legisladores opositores advierten que esta amenaza verbal de cierre a un medio de comunicación es un ataque frontal al espíritu republicano y a la libertad de prensa, mientras que desde el oficialismo se minimiza la gravedad del episodio. Las comisiones investigadoras que siguen el caso Libra hasta ahora se encuentran bajo presión, con críticas a la “parsimonia” del fiscal que instruye la causa y pedidos para avanzar con mayor firmeza.

Lo que empezó como una discusión sobre un contrato cripto terminó siendo una pulsión autoritaria de enorme impacto institucional: un presidente que, frente a una publicación incómoda, suelta una amenaza que ningún demócrata debería pronunciar.
Eso, para los analistas, no es un error de estilo: es un síntoma de crisis de gobernabilidad en la Argentina del siglo XXI.