03/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:
En una medida que encendió el debate sobre memoria, historia y manejo del patrimonio cultural, el Gobierno nacional oficializó por decreto el traslado del histórico Sable Corvo del Libertador General José de San Martín desde el Museo Histórico Nacional al cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo en Palermo. La decisión quedó plasmada en el Decreto 81/2026, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa.
El Ejecutivo sostuvo que la reliquia —una de las piezas más emblemáticas de la independencia nacional— debe quedar bajo guarda militar permanente para “asegurar su adecuada conservación, custodia y jerarquía institucional”, revirtiendo así la disposición de 2015 que la había dejado en exhibición pública en el Museo Histórico Nacional de San Telmo.
Sin embargo, la decisión no pasó desapercibida ni sin críticas. Para sectores vinculados a la preservación del patrimonio, el traspaso vulnera la voluntad original de quienes donaron la pieza al Estado argentino —una donación que databa de 1897 pasada por generaciones y con destino explícito a permanecer en el museo— y “desconoce el valor simbólico y accesible de un bien histórico que debería estar a la vista de toda la ciudadanía, no encerrado bajo custodia militar”.
La polémica se profundiza en un contexto donde la exhibición pública de bienes patrimoniales, su cuidado institucional y su relación con la memoria colectiva de un pueblo vuelven a tensionarse frente a decisiones de una administración que, para algunos críticos, militariza y jerarquiza la historia a conveniencia de su propio relato. La medida, anunciada en coincidente cercanía con actos conmemorativos de la Batalla de San Lorenzo, no fue acompañada de un plan claro de acceso público ni de garantías de exposición abierta para la sociedad, lo que potencia las sospechas de un giro más ideológico que técnico en la gestión del patrimonio.
Además de la mudanza física de la pieza, la medida abre preguntas políticas: ¿qué significado tiene para la identidad nacional que uno de los símbolos centrales de la independencia deje un museo abierto a toda la ciudadanía para pasar a un ámbito castrense? ¿Quién decide los destinos de los tesoros patrimoniales? ¿Y qué lectura deja este gesto en tiempos de debate sobre historia, poder y memoria?
La polémica por el Sable Corvo —arma que acompañó a San Martín en la gesta emancipadora— no se limita a su ubicación física: se extiende a una discusión más profunda sobre cómo se preserva y se narra la historia argentina en el presente.







