09/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La madrugada del 6 de febrero se tiñó de violencia en el barrio Santa Cecilia, en el sudeste de la ciudad de Salta, donde un hombre de 37 años fue hallado sin vida con una herida de arma blanca en el pecho, en un hecho que refleja la persistente crisis de seguridad que atraviesan sectores populares y la urgente necesidad de políticas públicas de protección social y ciudadana.
La fiscal penal Luján Sodero, a cargo de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, informó que en el marco de la investigación por el homicidio se detuvo a tres jóvenes de 20, 24 y 25 años, tras un trabajo conjunto entre la Fiscalía, el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y la Unidad de Investigación UGAP que analizó testimonios y grabaciones de cámaras de seguridad para identificar a los sospechosos.
La víctima, identificada por varios medios como Ricardo Cruz, era un vecino de Santa Cecilia de 37 años, padre de una beba de casi un año, según relatan familiares que exigen justicia. Cruz fue encontrado sin vida en la calle Martín Fierro, a pocos metros de la Comisaría 10ª, con una herida compatible con arma blanca, hecho que ocurrió en medio de apagones que —según allegados— facilitaron la agresión al dejar la zona sin luz ni cámaras funcionales.
La escena del crimen fue abordada por el Departamento de Criminalística, que realizó la documentación fotográfica, planimetría y levantamiento de indicios, mientras que el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia correspondiente.
Más allá del hecho puntual, el asesinato de Cruz expuso una profunda sensación de inseguridad entre los vecinos del barrio, que relatan que la violencia no cesa: pedradas, botellazos y golpes se han vuelto moneda corriente en la zona a pocas cuadras del lugar donde ocurrió el crimen, lo que alimenta el miedo y la desconfianza en las respuestas institucionales frente a la violencia cotidiana.
El ataque se suma a otros homicidios registrados en Santa Cecilia en años recientes, que han dejado una estela de dolor en familias y comunidades que claman por políticas de prevención, seguridad y acceso a la justicia. En este caso, mientras la causa avanza y se espera la imputación formal de los jóvenes detenidos, el reclamo por seguridad y justicia no se hace esperar en las calles del sudeste salteño.







