10/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Germán Rallé. Imagen: Facebook.
En un movimiento que reaviva fantasmas de una disputa política histórica, el bloque oficialista Todos por Salta, que responde al gobernador Gustavo Sáenz, comenzó a promover en la Legislatura provincial un proyecto para reformar artículos clave de la Ley Electoral 6444 y reflotar un mecanismo conocido como “Ley de Lemas” que había sido derogado décadas atrás. El plan busca habilitar que el candidato más votado de un mismo espacio político compute como propios los votos de sus competidores internos, un sistema que especialistas y opositores señalan como una herramienta que favorece al oficialismo y distorsiona la voluntad popular.
El proyecto, presentado por el presidente del bloque oficialista, Germán Rallé, reintroduce la posibilidad de acumular votos entre varias listas internas de una misma alianza o frente político. Esto permitiría que tres, cuatro o incluso cinco candidatos de un mismo espacio compitan simultáneamente en la categoría de gobernador o intendente y, al finalizar la jornada electoral, el que obtuvo más sufragios individuales se lleve todos los votos sumados de su sector. La mecánica, implícita en la vieja Ley de Lemas, fue históricamente criticada por generar resultados electorales que no reflejaban la primera opción de la mayoría de los votantes.
En el pasado, este mecanismo provocó situaciones en las que un candidato opositor podía cosechar más votos que todos los candidatos oficialistas juntos y, aún así, perder la gobernación porque el “lema” oficialista acumulaba más adhesiones gracias a sus listas internas. Ese diseño electoral fue derogado en la provincia hace décadas tras críticas que lo vinculaban a prácticas antidemocráticas y a la manipulación de resultados.
Rallé ha intentado moderar las críticas al afirmar que la iniciativa “no es una nueva Ley de Lemas” y que la modificación propuesta apunta más bien a resolver internas partidarias sin necesidad de realizar distintas instancias de votación, en un contexto en el que las PASO provinciales habían sido eliminadas con anterioridad para las elecciones locales. Según el legislador, la acumulación de votos permitiría dirimir disputas internas en una sola jornada electoral y evitar dilaciones y costos administrativos.
Sin embargo, la sola mención de la vieja Ley de Lemas encendió alarmas en la oposición y entre sectores de la sociedad civil, que advierten que la reforma podría favorecer al oficialismo al concentrar poder político detrás de estructuras partidarias dominantes, debilitando la representación de fuerzas minoritarias o disidentes internas. Sectores críticos señalan que la iniciativa podría retrotraer al sistema político salteño a prácticas que distorsionan la elección directa del principal cargo ejecutivo, ahondando la brecha de confianza entre ciudadanos y sus instituciones representativas.
La discusión parlamentaria acaba de empezar y, según Rallé, la Legislatura escuchará a todos los partidos y sectores políticos antes de avanzar, aunque la definición de cambios electorales de esta magnitud podría devenir en otra pugna política intensa en las semanas previas a las elecciones provinciales y nacionales de 2027.
En medio de este debate, Salta también avanza en otras reconfiguraciones institucionales: la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) hace ya varios años abrió el camino para que el sistema electoral provincial se reconfigure sin las salvaguardias de participación que muchos sectores consideran fundamentales.
La reaparición de la Ley de Lemas como propuesta legislativa no solo revive un dispositivo electoral controvertido, sino que también plantea una discusión más amplia sobre qué modelo de representación quiere consolidar Salta en un momento de alta polarización política y en un año clave de definiciones electorales.







