10/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El viejo puente de Santa Lucía, clausurado tras el derrumbe de uno de sus pilares y rodeado de dudas sobre su mantenimiento por parte de la gestión de Bettina Romero.
La Municipalidad de Salta capital decidió **cortar de forma total el tránsito —vehicular y peatonal— en el histórico puente viejo de Santa Lucía, tras el desprendimiento crítico de uno de los pilares que sostienen la estructura, en un episodio que encendió la alarma entre vecinos y autoridades por el riesgo de colapso y la ausencia de un mantenimiento adecuado.
Parte del puente que colapsó sobre el lecho del río. Imagen: Gentileza.
El desprendimiento se registró el lunes por la tarde en la zona oeste de la ciudad, sobre la continuidad de la avenida Solís Pizarro, cuando una columna estructural cedió, dejando evidencias claras del deterioro que presenta esta vía clave de conexión entre barrios. El episodio ocurrió a pocos metros de donde cinco niños jugaban en el río debajo del puente, lo que obligó a una rápida intervención municipal y de los servicios de emergencia para garantizar la seguridad de los menores, quienes finalmente no sufrieron lesiones graves tras ser asistidos y trasladados a un centro de salud, según confirmaron fuentes locales.
Ante la magnitud del daño, las autoridades municipales, encabezadas por el intendente Emiliano Durand, recorrieron el lugar junto al secretario de Seguridad de la Provincia, Nicolás Avellaneda, y anunciaron que el paso permanecerá cerrado hasta nuevo aviso, prohibiendo también la circulación bajo la estructura por el peligro de nuevos desprendimientos.
Durand sostuvo que el colapso del pilar es consecuencia de años de abandono e insuficiente mantenimiento, y subrayó que, aunque la gestión actual ha avanzado con obras de recuperación urbana en diferentes sectores, la infraestructura heredada presenta fallas profundas que requieren evaluaciones técnicas exhaustivas antes de habilitar nuevamente el puente. “La falta de mantenimiento de muchos años se nota. En estos dos años hicimos un montón y lo vamos a seguir haciendo”, dijo el jefe comunal al recorrer el lugar.
El puente de Santa Lucía, que conecta varios barrios del sudoeste capitalino y es una vía cotidiana para decenas de vecinos, ya había sido objeto de refacciones años atrás: en 2020, durante la gestión de la entonces intendenta Bettina Romero, se había anunciado una obra de refacción con pilotes y mejoras en luminarias y accesibilidad. Sin embargo, la caída del pilar reavivó las críticas sobre la calidad real de esos trabajos y la durabilidad de la infraestructura, que muchos residentes consideran insuficiente.
Los vecinos de la zona, que desde hace tiempo reclamaban mayor atención sobre el estado del puente y el control del tránsito pesado —pese a la cartelería que lo restringe— expresaron su indignación por lo ocurrido y exigieron controles más estrictos y obras de fondo para evitar un desenlace fatal, señalando que el deterioro visible y la falta de mantenimiento podrían haber sido determinantes en el colapso.
Técnicos municipales y especialistas en infraestructura trabajarán en los próximos días para evaluar el estado general del puente, determinar las causas estructurales del daño y definir las acciones necesarias para su recuperación o eventual reemplazo, una vez que se garantice la seguridad de vecinos y transeúntes.
La clausura del puente de Santa Lucía y el debate sobre su mantenimiento se suman así a una agenda urbana marcada por reclamos de infraestructura y planificación en una ciudad que enfrenta desafíos crecientes en materia de movilidad y seguridad vial.








