UTA PONE MARCHA ATRÁS AL PARO DE COLECTIVOS

11/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Colectivo de SAETA en Salta. Imagen: Archivo de La Gaceta.
Salta estaba en vilo este miércoles por el anuncio de un paro de colectivos de 24 horas que prometía paralizar el transporte urbano y de media distancia, dejando sin servicio a miles de usuarios en la capital y el interior. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) Seccional había confirmado que se sumaba a la medida de fuerza nacional impulsada por el gremio, en reclamo de mejoras salariales y condiciones de trabajo en las negociaciones con las cámaras empresarias del transporte automotor.

La jornada empezó con nervios y confusión: la UTA anunció que adhería al paro nacional de colectivos convocado para este miércoles 11 de febrero ante el fracaso de la negociación salarial, y muchos salteños imaginaban calles vacías y miles de pasajeros a pie.

Pero el escenario cambió de forma dramática y repentina cuando desde la Secretaría de Trabajo de la provincia se dictó la conciliación obligatoria en el marco del conflicto, obligando a las partes a retrotraer la situación al estado anterior a la medida de fuerza y ordenando que se garantice el servicio de transporte. La conciliación, que rige como “pausa legal” para la protesta, dejó al paro sin efecto prácticamente antes de empezar.

En cuestión de horas, la propia UTA Salta salió a confirmar que acataría la conciliación obligatoria y que, por ende, la parada de actividades anunciada ya no tendría lugar esta vez.

La noticia generó alivio e indignación a la vez en los pasajeros salteños: por un lado, se confirmó que los colectivos circularán con normalidad durante todo el día y no habrá unidades detenidas en las cocheras, evitando caos en la ciudad.

Por otro lado, el viraje abrupto expuso la tensión que existe entre los reclamos gremiales por mejoras salariales y la intervención estatal para contener un conflicto que amenaza con afectar a miles de trabajadores y usuarios por igual. La conciliación obligatoria, lejos de ser una solución definitiva, es una herramienta de negociación que frena momentáneamente la medida de fuerza pero deja la disputa abierta entre UTA, las cámaras empresarias como FATAP y las autoridades laborales.

Este nuevo episodio se suma a otros antecedentes de conflictos en el transporte donde medidas de fuerza anunciadas se vieron neutralizadas por la intervención del Estado, como ocurrió en salidas anteriores cuando la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo dejó sin efecto paros en el interior del país o fuerzas similares para garantizar el servicio público.

Mientras tanto, los trabajadores agrupados en la UTA y las patronales del transporte deberán volver a sentarse a la mesa de negociaciones en un ambiente cargado de reclamos, desconfianza y expectativas ante una temporada de protestas que podría reaparecer apenas termine el período de conciliación obligatoria.

La ciudad, que llegó a prepararse para un día sin colectivos, respira ahora con cierta normalidad, pero con la sensación de que las tensiones del sector no se han resuelto y que la próxima pulseada está a la vuelta de la esquina.