TODOS AL CONGRESO: El Movimiento Obrero planta batalla contra la reforma laboral de Milei

11/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Marcha de la CGT y CTA en Rosario. Imagen: Gentileza Indymedia.
Una jornada de lucha sin precedentes se desató hoy frente al Congreso de la Nación cuando gremios de distintos sectores del trabajo, acompañados por estatales, docentes, trabajadores de la salud y militantes de la cultura, convirtieron las puertas del Parlamento en el escenario de un repliegue sindical contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La medida de fuerza fue convocada como un grito colectivo contra un proyecto que sindicatos y asociaciones califican como una avanzada anti-trabajador que recorta derechos y precariza las condiciones laborales conquistadas durante décadas.

Desde temprano, la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos ramas de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) movilizaron columnas hacia la Plaza de los Dos Congresos para poner presión política al Senado en el momento en que los legisladores debatían el polémico proyecto oficialista. Los sindicatos sostienen que la reforma que se discute no moderniza la legislación laboral sino que ataca la negociación colectiva, debilita convenios y reduce herramientas de defensa para las y los trabajadores, elevando la tensión social mientras el oficialismo intenta avanzar con la media sanción.

La jornada venía anunciada desde la semana pasada por los sindicatos estatales nucleados en ATE, que no solo confirmaron la movilización al Congreso sino también un paro general de actividades para visibilizar el rechazo a la reforma y exigir la defensa de derechos laborales básicos; “no a la reforma laboral” se convirtió en la consigna central de sus pronunciamientos públicos.

La protesta no estuvo circunscripta únicamente a la CGT o a los trabajadores estatales: los docentes agrupados en CTERA paralizaron sus actividades y se sumaron a la marcha desde las inmediaciones de Avenida de Mayo, denunciando que la reforma laboral amenaza conquistas sindicales, derechos laborales y el financiamiento de la educación pública en un contexto económico ya deteriorado por inflación persistente y pérdida de empleo formal.

Los trabajadores de la salud, organizaciones culturales y otras federaciones también confluyeron en la protesta, describiendo el proyecto como una ofensiva que favorece a grandes grupos empresariales a costa del debilitamiento del movimiento obrero y de las condiciones de vida de millones de argentinos. Esa percepción fue reforzada por las columnas que se multiplicaron desde distintos puntos del interior del país hacia la Ciudad de Buenos Aires, donde los cortes de tránsito y la vigilia ante el Congreso se intensificaron conforme avanzaba la sesión legislativa.

Frente a este escenario, el Gobierno desplegó un operativo de seguridad bajo protocolo antipiquetes, intentando garantizar el normal desarrollo del tránsito y la actividad parlamentaria, aunque la movilización sindical fue masiva y ruidosa, desbordando las veredas y desafiando a las fuerzas de seguridad a mantener el cerco.

Las centrales obreras habían advertido desde hace semanas que esta movilización sería apenas la primera batalla de una lucha más amplia, dejando abierta la posibilidad de nuevas jornadas de paro y protestas si el proyecto siguiera avanzando sin cambios que incorporen la voz de las y los trabajadores. El pulso de hoy dejó claro que el movimiento sindical argentino no está dispuesto a aceptar una reforma que, en su interpretación, pone en riesgo derechos históricos en nombre de una supuesta “modernización” laboral.

En los pasillos del Senado, donde se debatió el proyecto con mayoría oficialista, la escena social frente al Parlamento fue un termómetro del rechazo popular: miles de trabajadores, docentes, profesionales de la salud y artistas reclamaron “no a la precarización” y “defensa de la dignidad laboral”, marcando una jornada que podría quedar en la historia reciente de la lucha sindical argentina como un punto de inflexión contra la reforma laboral de 2026.