25/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Vereda con adoquines robados. Imagen: Web.
En San José de Metán, un episodio digno de chiste ácido se convirtió en escándalo urbano: vecinos se tomaron la obra pública al hombro y construyeron sus propias veredas… con adoquines que eran de uso público. Sí, leyeron bien: los frentistas **arrancaron adoquines del empedrado municipal de la calle Río Piedras, entre Sarmiento y Lavalle, y los llevaron a sus veredas particulares para ampliar accesos o arreglar entradas propias como si fuera una cooperativa vecinal con permiso extraoficial.
La historia, que parece sacada de una sátira política, encendió alarmas en la Municipalidad de Metán: hubo inspección de la Policía y personal municipal, y al constatar que los adoquines faltantes del empedrado aparecían instalados en distintas viviendas y sectores de la cuadra, la comuna advirtió que no descartará iniciar acciones legales contra los responsables. Es decir: vecinos que se creen constructores alternativos ahora podrían terminar en una causa judicial por apropiación de material público.
Lo que comenzó como la consecuencia de un temporal que habría desprendido parte del empedrado, se transformó en un capítulo grotesco de “hazlo tú mismo… incluso si es ilegal”. Algunos frentistas intentaron justificar el accionar argumentando que levantaron los adoquines “para que no se los llevara nadie más”… aunque eso no quita que se trataron de bienes del Estado, no de stock abandonado.
Desde la Subsecretaría de Seguridad y el área legal de la comuna se confirmaron los relevamientos y se evaluarán sanciones, e incluso no se descarta la radicación de una denuncia formal contra quienes tomaron el material de una obra pública para uso particular. El municipio también advirtió que el material disponible para reponer el empedrado dañado por el temporal no alcanzaría para cubrir todo el tramo, complicando aún más la reparación de la calle original.
Este hecho —vecinos transformándose en “aprovechadores de obra pública”— enciende una pregunta incómoda para cualquier gobernante: ¿es el hartazgo ciudadano fruto de la falta de respuestas del Estado o la simple impunidad disfrazada de autogestión? El debate está servido en Metán mientras los adoquines, ahora parte de veredas privadas, quedan como símbolo local de un poder que cada vez más parece desbordar cualquier marco legal en Salta.







