09/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Banco Galicia. Imagen: Facebook.
El sistema financiero argentino empezó a mostrar señales de tensión y el golpe quedó expuesto en los balances del Grupo Financiero Galicia, el mayor banco privado del país. La entidad reportó una pérdida neta de 83.544 millones de pesos en el último trimestre de 2025, un resultado que sorprendió al mercado y dejó al descubierto el impacto del aumento de la morosidad en los créditos.
El número marca un giro brusco respecto del año anterior. En el mismo período de 2024, el banco había registrado ganancias por más de 731.000 millones de pesos, lo que evidencia el cambio radical en el balance en apenas doce meses.
La reacción del mercado no tardó en llegar. Las acciones del Galicia que cotizan en Wall Street comenzaron a resentirse y acumulan caídas cercanas al 14 por ciento, con valores que rondan los 41 dólares por ADR. Un retroceso que golpea a uno de los papeles históricamente más sólidos del sistema financiero argentino.
El deterioro no responde a una caída del negocio bancario tradicional. Por el contrario, el banco registró ingresos por intereses por alrededor de 1,57 billones de pesos durante el trimestre, lo que representó un crecimiento cercano al 48 por ciento interanual. Pero esos ingresos no alcanzaron para compensar el impacto de los créditos que dejaron de pagarse.
La clave del rojo aparece en las provisiones por pérdidas crediticias, que se dispararon hasta superar el billón de pesos. En otras palabras, el banco tuvo que reservar enormes sumas para cubrir préstamos que probablemente no recuperará.
El golpe fue contundente: el cargo por incobrabilidad llegó a absorber más del 65 por ciento del resultado financiero del banco. Es decir, gran parte de lo que Galicia generó prestando dinero terminó diluyéndose en la creciente montaña de créditos impagos.
Los indicadores del crédito reflejan ese deterioro. La morosidad en tarjetas de crédito alcanzó el 9,3 por ciento, mientras que los préstamos personales llegaron al 12 por ciento. Incluso los créditos prendarios, tradicionalmente más estables, registran una mora cercana al 5,8 por ciento.
El balance del Grupo Financiero Galicia dejó así una señal incómoda para el sistema financiero: el aumento de la mora ya no es una advertencia teórica, sino un fenómeno que empieza a perforar los resultados de los bancos y a encender las alarmas en el mercado.







