STURZENEGGER: «El ajuste a un pueblo pobre, con ministros millonarios»

11/03/2026.- Salta al Instante.- Por Gaby Pachteng.- Foto portada: Federico Sturzenegger, el ministro que recorta todo, menos sus ingresos. Imagen: Web. 
Mientras el gobierno de Federico Sturzenegger se dedica a recortar regulaciones, licuar salarios y predicar las virtudes del sacrificio social, los números personales del ministro cuentan otra historia: su patrimonio se disparó en un solo año y, como marca registrada del ideario liberal que profesa, la mayor parte del dinero está lejos del país que administra.

Según la última declaración jurada presentada ante los organismos de control, el actual ministro de Desregulación y Transformación del Estado registró un incremento patrimonial cercano a los 970 millones de pesos durante 2024. El salto es contundente incluso para un economista habituado a moverse en el mundo financiero: en apenas doce meses su fortuna pegó un salto que deja en evidencia la distancia entre los discursos de austeridad y la realidad de los funcionarios que aplican el ajuste.

Pero el dato más revelador no es solo cuánto creció la riqueza, sino dónde está. La declaración muestra que casi todo el dinero líquido del funcionario está fuera de la Argentina. Más de 1,4 millones de dólares permanecen depositados en cuentas en el exterior, una constante en las presentaciones patrimoniales del economista, que históricamente mantuvo su capital dolarizado y lejos de las turbulencias locales.

El cuadro patrimonial de Sturzenegger se apoya principalmente en depósitos bancarios e instrumentos financieros, es decir, activos típicos del circuito global de capitales. Mientras tanto, la porción de su riqueza radicada en el país es mínima en comparación con lo que permanece resguardado fuera de las fronteras.

El contraste es brutal. El funcionario encargado de empujar una batería de reformas que prometen “modernizar” el Estado argentino mantiene el 98 por ciento de su dinero líquido en el exterior, una señal inequívoca de confianza… pero no precisamente en la economía local.

La paradoja es evidente: el arquitecto de la desregulación estatal y defensor del libre mercado argentino parece preferir que su propio capital circule por los mercados globales. Mientras el gobierno insiste en pedir sacrificios y paciencia a la sociedad, la declaración jurada del ministro deja al descubierto otra lógica: el ajuste es para adentro; los dólares, para afuera.