28/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei se cuelga del fallo por YPF y vuelve a la carga contra Cristina Kirchner. Imagen: Captura de video.
El presidente Javier Milei salió a celebrar como propio el fallo de la justicia de Estados Unidos que anuló la condena contra la Argentina por la expropiación de YPF y aprovechó la ocasión para redoblar su ofensiva contra el kirchnerismo. Con una cadena nacional y acompañado por el vocero presidencial Manuel Adorni, el mandatario presentó la decisión judicial como un triunfo de su gestión y lanzó una nueva batería de críticas contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, protagonistas del proceso de estatización de la petrolera en 2012.
El fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York dejó sin efecto la sentencia de primera instancia que había obligado a la Argentina a pagar más de 16.000 millones de dólares por la expropiación del 51 por ciento de YPF. La decisión judicial significó un respiro para el país en uno de los litigios más grandes que enfrenta en el exterior, iniciado por accionistas minoritarios que alegaban haber sido perjudicados durante la estatización de la compañía.
Pero lejos de presentar el resultado como parte de una estrategia jurídica sostenida durante años por el Estado argentino, Milei decidió apropiarse del desenlace. “Ganamos”, proclamó el Presidente en cadena nacional, al tiempo que buscó instalar la idea de que la sentencia favorable es consecuencia directa de su administración.
En el mismo mensaje, el mandatario apuntó contra quienes impulsaron la recuperación de la petrolera durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Señaló a la ex presidenta y a Axel Kicillof —que entonces era ministro de Economía— como responsables de lo que calificó como una “aventura suicida” que, según su versión, podría haberle costado miles de millones de dólares al país.
El tono del discurso dejó en claro la intención de convertir el fallo en un nuevo capítulo de la confrontación política con el kirchnerismo. Milei no sólo celebró la decisión judicial sino que volvió a utilizarla para cuestionar el proceso de expropiación que permitió que el Estado recuperara el control de YPF en 2012, cuando el Congreso aprobó la ley de soberanía hidrocarburífera impulsada por el gobierno de Cristina Kirchner.
El litigio por la petrolera lleva más de una década y atravesó varios gobiernos. La demanda fue iniciada por accionistas minoritarios vinculados a Petersen Energía y Eton Park, respaldados por el fondo Burford Capital, que reclamaban compensaciones millonarias por el modo en que se realizó la estatización. En 2023, la jueza de Nueva York Loretta Preska había fallado contra la Argentina, ordenando el pago de más de 16.000 millones de dólares. Esa sentencia fue ahora revocada por la Cámara de Apelaciones.
Tras conocerse la decisión, Milei aseguró que su gobierno había logrado “limpiar el desastre” que, según su relato, dejaron las gestiones anteriores. También anunció que enviará al Congreso un proyecto para modificar la ley de expropiaciones con el objetivo de evitar que se repitan conflictos judiciales similares en el futuro.
La jugada política del Presidente se produjo en un contexto delicado para su administración, atravesada por investigaciones judiciales y cuestionamientos políticos. En ese escenario, el fallo de YPF apareció como una oportunidad para relanzar la confrontación con el kirchnerismo y volver a colocar en el centro del debate la estatización de la petrolera que impulsó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Así, con un fallo que revierte una condena multimillonaria pero cuyo proceso judicial se extendió durante años y atravesó distintos gobiernos, Milei eligió el camino de la apropiación política. El resultado favorable para la Argentina fue presentado como una victoria personal del Presidente, mientras el discurso oficial volvió a colocar en el banquillo a Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, protagonistas de una decisión que marcó la historia reciente de YPF y que sigue siendo terreno de disputa política.







