ADORNIGATE: La encuesta que expone el costo político del gobierno

06/04/2026.- Salta al Instante.- Por Gaby Pachteng.- Foto portada: Milei con Adorni en un abrazo en el acto de Malvinas. Imagen: Web..
El escándalo que rodea a Manuel Adorni dejó de ser un ruido de redes para convertirse en un problema político medido con números. Un estudio nacional de la consultora Zuban Córdoba y Asociados muestra que el vocero presidencial arrastra una imagen mayoritariamente negativa y que la mayoría de la población cree que el Gobierno intentó tapar el tema en lugar de aclararlo.

El relevamiento se realizó entre el 30 de marzo y el 1 de abril de 2026, sobre 1200 casos en todo el país, con un margen de error de ±3,1% y un nivel de confianza del 95%. La encuesta fue dirigida por Gustavo Córdoba y Ana Paola Zuban, y tomó como población a personas mayores de 16 años.

Los números no son amables para el funcionario que se convirtió en la cara mediática del gobierno de Javier Milei.

Imagen deteriorada

La encuesta muestra un dato contundente: el 66% tiene una imagen negativa de Manuel Adorni, mientras que la positiva queda muy por debajo.

Ese dato no aparece aislado. Cuando se observa la evolución de la imagen del vocero, el deterioro es evidente: la valoración negativa crece en el tiempo mientras la positiva queda estancada o retrocede.

En otras palabras: el portavoz que cada mañana intenta marcar la agenda desde Casa Rosada está perdiendo la batalla en la opinión pública.

El escándalo ya está instalado

Lejos de ser un asunto menor o una operación pasajera, el tema ya penetró en la conversación pública.

Según el estudio:

  • 36,9% dice haber escuchado “bastante” sobre las denuncias de corrupción contra Adorni.
  • 35,1% afirma haber escuchado “algo”.
  • Apenas un porcentaje minoritario dice no saber nada del tema.

Es decir: más de siete de cada diez personas ya están al tanto del escándalo.

Para un gobierno que construyó su narrativa sobre la supuesta superioridad moral frente a la “casta”, el impacto político de esa percepción es todo menos menor.

El reclamo de explicaciones

El punto más incómodo para el Gobierno aparece cuando se pregunta directamente por el rol del funcionario.

La encuesta revela que el 77,9% cree que Manuel Adorni, como funcionario público, debe explicar cómo paga sus viajes.

Es una cifra demoledora porque atraviesa identidades políticas: la exigencia de transparencia aparece como un consenso social casi transversal.

El Gobierno bajo sospecha

Pero la peor señal para la Casa Rosada aparece cuando se consulta sobre la estrategia oficial frente al escándalo.

El resultado es lapidario:

El 70,2% cree que la defensa de Adorni y del Gobierno fue una estrategia para tapar, distraer o demorar el tema esperando que la población se olvide.

La lectura política es inevitable: la narrativa libertaria de transparencia se estrella contra la percepción social de encubrimiento.

Qué debería haber hecho Adorni

La encuesta también preguntó qué debería haber hecho el vocero frente a la crisis.

Las respuestas muestran una fuerte demanda de transparencia:

  • 31,6% cree que debería mostrar documentos y comprobantes públicamente.
  • 17,5% que debía responder todas las preguntas sin confrontar.
  • 15,9% que debía dar un paso al costado hasta aclarar la situación.

Las opciones defensivas —no responder o dejar todo en manos de la Justicia— quedan relegadas.

El vocero en el centro de la tormenta

El escándalo bautizado en redes como “AdorniGate” expone algo más que la situación de un funcionario: revela el límite político de una estrategia basada en la confrontación permanente y el blindaje comunicacional.

Cuando la discusión se corre de los discursos a los números, la conclusión es incómoda para el oficialismo: la opinión pública ya escuchó el caso, quiere explicaciones y sospecha que el Gobierno intentó patear el problema para adelante.

Para un vocero que hizo de la palabra su principal arma política, el golpe más duro llega justamente desde el terreno que dice dominar: la opinión pública.