9/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
En el programa Qué Parte No Entendiste???, conducido por Mabel Corrales, el cirujano plástico Javier Vera Cucchiaro explicó en qué consiste el llamado mommy makeover, un conjunto de procedimientos quirúrgicos destinados a corregir las secuelas físicas que pueden quedar después del embarazo, el parto o una cesárea.
Durante la entrevista, el especialista señaló que estas intervenciones buscan mejorar los cambios que pueden aparecer en el cuerpo tras la maternidad. “Son aquellas cirugías destinadas a mejorar las secuelas después de un embarazo, de un parto o de una cesárea”, explicó Vera Cucchiaro. Según indicó, los procedimientos pueden variar según cada paciente: desde una pequeña liposucción abdominal hasta cirugías más complejas que implican la corrección de la musculatura del abdomen o intervenciones en las mamas.
El médico detalló que, en algunos casos, se realiza una mini lipoabdominoplastia, que consiste en una pequeña incisión para reparar los músculos del abdomen desde el ombligo hacia abajo. En situaciones más complejas, la cirugía puede implicar una incisión mayor para corregir la musculatura completa de la zona abdominal. A esto puede sumarse cirugía mamaria, que puede incluir levantamiento, colocación de implantes o ambas cosas.
Vera Cucchiaro explicó que la planificación del procedimiento depende también de los proyectos familiares de cada paciente. Si la mujer planea tener más hijos en el corto plazo, se pueden realizar intervenciones más moderadas. En cambio, si no está previsto un nuevo embarazo, se pueden realizar procedimientos más completos que incluyan cirugía abdominal y mamaria.
El especialista remarcó que es necesario esperar un tiempo prudencial después del parto antes de someterse a este tipo de intervenciones. “Hay que esperar cuatro o seis meses después del parto”, indicó, ya que el cuerpo necesita ese período para estabilizarse luego del embarazo y la lactancia.
Consultado por Mabel Corrales sobre si todos los cuerpos reaccionan igual ante el embarazo, el médico señaló que existen factores que influyen de manera determinante en los cambios físicos posteriores. Entre los principales mencionó la edad y la genética. También influyen el estado físico previo al embarazo, el nivel de actividad física y el aumento de peso durante la gestación.
Según explicó, las pacientes que llegan al embarazo con buen estado físico y mantienen un aumento de peso adecuado suelen tener una recuperación más sencilla. También advirtió que las bajas de peso demasiado rápidas después del parto pueden afectar la adaptación de los tejidos.
Respecto a los resultados de las cirugías, Vera Cucchiaro indicó que comienzan a apreciarse entre cuatro y seis meses después de la operación. Durante ese período se produce el proceso de recuperación de los tejidos. Las cicatrices, explicó, pueden ser visibles durante los primeros meses, aunque con el tiempo suelen atenuarse.
El especialista también describió el proceso de recuperación. A los 15 días la paciente puede realizar actividad física leve, a los 21 días retomar su rutina habitual y, aproximadamente al mes, puede volver a exponerse al sol o ingresar a una pileta o al mar, siempre con las precauciones correspondientes.
Durante la entrevista, Corrales consultó además si una cesárea previa condiciona este tipo de intervenciones. Vera Cucchiaro explicó que la cesárea implica una incisión en los tejidos, pero que en la actualidad las técnicas quirúrgicas son diferentes a las de décadas anteriores y no representan un impedimento para realizar estas cirugías si se respetan los tiempos de recuperación. En esos casos, lo que puede variar es la ubicación de la nueva cicatriz abdominal.
En algunos procedimientos más complejos se combinan cirugías mamarias con intervenciones abdominales. En estos casos, señaló el médico, se puede realizar una reducción o levantamiento mamario, colocación de implantes y una lipoabdominoplastia para corregir la musculatura y eliminar grasa localizada.
Este tipo de intervenciones puede realizarse en una sola cirugía si la paciente se encuentra en condiciones de salud adecuadas. Vera Cucchiaro explicó que, antes de la operación, es necesario realizar estudios médicos que incluyan análisis clínicos, ecografía de la pared abdominal para descartar hernias y controles mamarios como mamografía o ecografía.
Si el abdomen presenta un volumen muy importante, el procedimiento puede dividirse en dos etapas: primero la cirugía abdominal o mamaria y luego la segunda intervención después de algunos meses.
El cirujano destacó que estos procedimientos son frecuentes y que muchas mujeres recurren a ellos para mejorar su bienestar personal. “Le ayuda a la mujer a recuperar su autoestima porque se ve todos los días frente al espejo”, señaló.
Durante el cierre de la entrevista, Mabel Corrales remarcó la importancia de realizar este tipo de intervenciones con profesionales especializados. Recomendó consultar la página de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica (SACPER) para verificar que el médico sea especialista certificado.
Vera Cucchiaro coincidió en la importancia de la seguridad y explicó lo que definió como el “triángulo de seguridad”: que la cirugía sea realizada por un cirujano plástico especialista, que se lleve a cabo en una clínica habilitada y que el profesional esté debidamente capacitado para realizar el procedimiento.
El médico también advirtió sobre ofertas demasiado económicas para este tipo de cirugías. Según señaló, en esos casos pueden existir irregularidades que aumenten los riesgos, ya que todo acto quirúrgico implica un riesgo que debe minimizarse mediante controles adecuados y condiciones de seguridad.
La entrevista concluyó con la invitación a realizar consultas profesionales antes de tomar una decisión quirúrgica y con la recomendación de informarse adecuadamente antes de someterse a este tipo de procedimientos.
El consultorio del doctor Javier Vera Cucchiaro se encuentra en Entre Ríos 220.
Con información de Mabel Corrales y Qué Parte No Entendiste???








