15/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Diputados. Imagen: Web.
El temblor político que atraviesa la Casa Rosada empezó a sentirse en el Congreso. En medio de los escándalos que rodean al jefe de Gabinete Manuel Adorni, las novedades en las causas Libra y Andis y una caída en las encuestas, los bloques que hasta hace poco funcionaban como sostén parlamentario comenzaron a recalcular. El PRO y la UCR activaron discusiones internas para construir una agenda propia y marcar distancia de La Libertad Avanza.
La señal no es menor: en la Cámara de Senadores, ambos espacios ya delinean los temas que pondrán sobre la mesa a partir de la próxima semana. Coinciden en un diagnóstico común: el desgaste de marzo alteró los tiempos del oficialismo y frenó la velocidad de las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei, orientadas —según había planteado— a rediseñar la arquitectura jurídica del país.
En el PRO, el punto de inflexión se ubicará este viernes, cuando Mauricio Macri encabece una serie de reuniones en el NEA. Los senadores del espacio planean asistir para definir junto al exmandatario los ejes a impulsar en el Congreso. En ese marco, y con el telón de fondo de las investigaciones judiciales que avanzan en Comodoro Py contra funcionarios libertarios, vuelve a escena una bandera propia: el proyecto de Ficha Limpia.
La iniciativa, que el año pasado estuvo cerca de convertirse en ley pero terminó bloqueada en el Senado, reaparece como un intento de reposicionar al macrismo en la agenda de la transparencia y el republicanismo. El expediente vuelve a ser evaluado en un contexto donde las denuncias por enriquecimiento ilícito y corrupción ganaron centralidad.
Pero no es el único punto de fricción. Si el oficialismo avanza con la reforma electoral, el PRO ya anticipa una postura que marcaría distancia: rechazar la eliminación de las PASO. Dentro del bloque recuerdan que las primarias abiertas fueron el mecanismo que dio origen a Juntos por el Cambio y a la propia presidencia de Macri. La discusión, que podría ingresar por la Cámara de Diputados, abre otro frente de tensión con la Casa Rosada.
En paralelo, el radicalismo también mueve sus fichas. La Unión Cívica Radical ya puso a trabajar a un equipo de asesores en la elaboración de proyectos que serán presentados en los próximos días. La estrategia apunta a consolidar una identidad propia sin romper de manera frontal con el Gobierno.
Entre los temas que el radicalismo prepara figuran iniciativas vinculadas al blanqueo del lobby o gestión de intereses, acceso a la justicia y políticas orientadas a la minoridad. Los detalles finales se terminarán de pulir en el transcurso de esta semana.
Este reacomodamiento también impacta en el esquema legislativo que había logrado articular la ministra de Seguridad Patricia Bullrich durante las sesiones extraordinarias. El denominado Grupo de los 47, que había dejado en minoría al peronismo, empieza a mostrar fisuras en medio del nuevo clima político.
Pese a ese escenario, el diálogo entre el PRO, la UCR y la conducción libertaria en el Senado se mantiene abierto. El distanciamiento forma parte de las conversaciones cotidianas y se traduce en advertencias concretas. Desde el macrismo deslizaron un mensaje directo hacia Bullrich: cualquier iniciativa que el oficialismo quiera aprobar debería acelerarse antes del Mundial, anticipando un escenario legislativo más complejo hacia adelante.
En el caso del radicalismo, la hoja de ruta incluye presentar su paquete de leyes y abrir una instancia de negociación con el oficialismo en los próximos días.
Así, en medio del desgaste del Gobierno y el avance de las investigaciones judiciales, los bloques que hasta ahora acompañaban cada votación comienzan a exhibir matices. La construcción de agendas propias marca el inicio de una diferenciación que, según se anticipa en los pasillos del Congreso, podría traducirse en nuevas tensiones y en un escenario parlamentario cada vez más incierto.







