16/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Reunión. Imagen: Prensa Gobierno de la Provincia de Salta.
El avance del chikungunya encendió todas las alarmas en el norte salteño. Con 810 casos confirmados en la provincia y un salto del 41,61% en apenas una semana, las autoridades sanitarias aceleraron medidas y desplegaron un operativo conjunto en la frontera con Bolivia.
El foco más crítico está en Salvador Mazza, donde ya se registran 463 casos. Allí, el director de Epidemiología, Francisco García Campos, encabezó reuniones con equipos de salud y autoridades municipales para evaluar la evolución del brote y reforzar la respuesta sanitaria.
El escenario preocupa no solo por la cantidad de contagios, sino por la evolución de la enfermedad. García Campos advirtió que, tras la fase aguda, los pacientes pueden atravesar etapas subagudas y crónicas que requieren seguimiento y rehabilitación con fisioterapia y kinesioterapia.
En este contexto, se activó un esquema de trabajo binacional con Bolivia. En la ciudad de Yacuiba se realizó una nueva reunión con el Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Tarija, con el objetivo de coordinar acciones en el corredor fronterizo que integran Salvador Mazza, Yacuiba y San José de Pocitos.
Desde el hospital local, su gerente Soledad Pérez aseguró que el sistema se mantiene en estado de alerta permanente, con guardia activa las 24 horas y consultorios febriles que funcionan todos los días. Además, confirmó que, ante la circulación local del virus, se aplican diagnósticos por nexo epidemiológico y se intensifica el seguimiento clínico.
La situación se vuelve aún más compleja por la co-circulación de Influenza A, lo que obliga a extremar controles y vigilancia sanitaria.
En paralelo, el municipio también redobló esfuerzos. El secretario de Gobierno, Marco Bernica, informó que se realizan bloqueos, rastrillajes en zonas críticas como el Barrio Ferroviario y campañas en escuelas. El próximo paso será un operativo masivo de descacharrado en toda la ciudad para frenar la proliferación del mosquito.
El brote no cede y la respuesta se intensifica en una frontera donde el virus circula sin reconocer límites.






