20/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La actividad metalúrgica volvió a exhibir en marzo un cuadro de deterioro que se arrastra desde comienzos de año y que expone la fragilidad de uno de los sectores más sensibles al nivel de actividad. Según el informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la producción registró una caída interanual del 4,1 por ciento, en un contexto de demanda interna debilitada y plantas que operan muy por debajo de su capacidad.
El dato mensual mostró una leve mejora del 1,5 por ciento respecto de febrero, pero no alcanzó para revertir la tendencia negativa del trimestre. En el acumulado de los primeros tres meses del año, la actividad se contrajo un 6,9 por ciento, configurando un arranque de 2026 marcado por la retracción.
Uno de los indicadores que concentra mayor preocupación es el nivel de utilización de la capacidad instalada. En marzo se ubicó en apenas 41,8 por ciento, el registro más bajo de los últimos cuatro años. La cifra implica además una caída de 5,3 puntos porcentuales en comparación con el mismo período de 2025, reflejando el grado de subutilización de plantas y equipos en un escenario de escasa demanda.
El comportamiento por rubros muestra un panorama mayoritariamente contractivo. Las caídas más pronunciadas se observaron en Otros Productos de Metal, con una baja del 6,7 por ciento; Bienes de Capital, con un retroceso del 6,6 por ciento; Equipamiento Médico, que cayó 6,5 por ciento; Equipo Eléctrico, con una merma del 5,8 por ciento; y Fundición, con una disminución del 3,2 por ciento.
En ese contexto, solo algunos segmentos lograron mostrar variaciones positivas, aunque de carácter moderado. Maquinaria Agrícola creció un 1,8 por ciento, Autopartes un 2,1 por ciento y Carrocerías y Remolques un 2,0 por ciento, configurando excepciones dentro de un escenario general de retracción.
A nivel territorial, las principales provincias metalúrgicas también reflejaron el impacto de la caída de la actividad. Buenos Aires registró una baja del 5,6 por ciento, Córdoba del 3,1 por ciento, Entre Ríos del 1,7 por ciento, Mendoza del 0,7 por ciento y Santa Fe del 0,3 por ciento, consolidando un comportamiento negativo extendido en los principales polos industriales del país.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que los niveles actuales de utilización de la capacidad instalada “exponen con claridad el deterioro estructural que atraviesa el sector”. En esa línea, señaló que las empresas enfrentan “una situación crítica, con márgenes cada vez más comprometidos y un horizonte inmediato muy poco alentador”.
El impacto de la retracción también se traslada al empleo. El trabajo en el sector metalúrgico cayó 2,6 por ciento en términos interanuales y 0,4 por ciento en comparación con febrero, profundizando el efecto de la recesión sobre la industria y consolidando una tendencia de ajuste en las plantillas laborales.
En paralelo a los indicadores agregados, la crisis también se expresa en casos concretos de cierre. La empresa José Cascasi y Cía, con planta en Rincón de Milberg, partido de Tigre, cesó sus actividades en medio de este contexto. La firma había participado en obras emblemáticas como la construcción de las pasarelas de las Cataratas del Iguazú, incluido el acceso a la Garganta del Diablo, y se desempeñaba como proveedora de compañías como Techint.
El cierre dejó sin empleo a los últimos diez trabajadores que permanecían en la planta, luego de un proceso de reducción progresiva de personal. La empresa ofreció abonar el 50 por ciento de las indemnizaciones en cuotas, una propuesta rechazada por los empleados, que la consideraron desfavorable. Desde junio del año anterior, la firma registraba demoras en el pago de salarios, lo que anticipaba el desenlace.
A lo largo de su trayectoria, José Cascasi y Cía había trabajado con empresas como Degremont, Bautec, Sinopec, Lockwood y Volkswagen, además de prestar servicios para la central Atucha, Ferrosur Roca S.A., Ferrovías S.A., distintos astilleros, Ford, Monsanto, Andreani, Parmalat, Aguas Argentinas, Molinos Río de la Plata, Central Puerto y el predio de La Rural.
El cuadro general de la metalurgia combina caída de la producción, menor utilización de la capacidad instalada, retroceso del empleo y cierres de empresas, en un contexto en el que la debilidad de la demanda interna condiciona la recuperación. La evolución de los próximos meses aparece atravesada por la misma incertidumbre que domina el presente del sector.






