ACCIDENTES DEVORAN 12% DEL PRESUPUESTO EN SALTA

13/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Accidente. Ilustrativa. Web.
La crisis de los siniestros viales en Salta dejó de ser solamente un problema de tránsito y se transformó en una pesada carga para el sistema de salud pública. Según especialistas de la Universidad Nacional de Salta, los accidentes consumen actualmente cerca del 12% del presupuesto del Hospital San Bernardo, una cifra alarmante que refleja el impacto económico y humano de la violencia vial.

Durante 2025, unas 3.500 personas fueron atendidas en el principal hospital público de la provincia tras protagonizar accidentes de tránsito. Detrás de cada caso hay internaciones, cirugías, medicamentos, prótesis y tratamientos complejos que generan gastos millonarios para el Estado.

La advertencia fue realizada por Carla Arévalo, titular del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico, quien sostuvo que el problema no recibe la atención pública que debería tener pese a las graves consecuencias que provoca todos los días.

De acuerdo a las estimaciones difundidas, el costo promedio para atender a cada víctima supera los 3 millones de pesos, aunque el monto puede dispararse en casos graves con múltiples cirugías, terapia intensiva o secuelas permanentes.

El ministro de Salud de Salta, Federico Mangione, confirmó el duro escenario y detalló que los gastos incluyen honorarios médicos, enfermería, internaciones prolongadas, medicamentos, antibióticos, sueros, intervenciones quirúrgicas y colocación de prótesis.

“Eso de 3 millones es para empezar”, advirtió el funcionario, dejando en claro que algunos pacientes demandan cifras muchísimo más elevadas debido a la complejidad de las lesiones sufridas.

La situación encendió las alarmas en el sistema sanitario provincial, donde crece la preocupación por el enorme drenaje de recursos que provocan los accidentes de tránsito. Mientras aumentan los siniestros en rutas y calles salteñas, hospitales públicos deben destinar una parte cada vez mayor de su presupuesto para responder a emergencias evitables que, en muchos casos, terminan destruyendo vidas y familias enteras.