14/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Manuel Adorni sigue evadiendo todo por sus actos de enriquecimiento ilícito, por un lado la lentitud de la «Justicia» que genera sospechas sobre si son o no corruptos ellos también y lo que pasa en el ámbito legislativo. Una seguidilla de corruptos blindando a otro corrupto. Me parece que saben que si cae ¿Adorni, se les acaba el negocio. Imagen: Web.
La ofensiva opositora contra Manuel Adorni terminó en un papelón político dentro de la Cámara de Diputados. La sesión especial impulsada para avanzar con su interpelación se desplomó antes de arrancar por falta de votos y dejó al descubierto las profundas fracturas entre bloques opositores, gobernadores aliados y sectores del PRO que decidieron blindar al funcionario libertario.
La convocatoria había sido promovida por diputados vinculados a la Coalición Cívica, el socialismo, la izquierda, radicales alineados con Martín Lousteau y legisladores como Nicolás Massot. Sin embargo, a pocas horas de la sesión prevista para este jueves, los propios impulsores enviaron una nota a Martín Menem para suspender la convocatoria.
La versión oficial habló de una “reorganización” del temario para sumar asuntos sociales y reforzar el quórum. Pero en los pasillos del Congreso admitían otro escenario: la oposición estaba lejos de alcanzar los 129 diputados necesarios para abrir el debate y el intento de sentar a Adorni frente al recinto terminó desinflándose.
El golpe más fuerte llegó desde sectores dialoguistas y bloques vinculados a gobernadores aliados a la Casa Rosada, que rechazaron avanzar contra el vocero presidencial. Dentro de esos espacios advirtieron que una interpelación podría terminar fortaleciendo políticamente a Adorni y convertirlo en una figura aún más central dentro del esquema libertario.
También hubo tensión feroz dentro del PRO. Pese a las presiones de Mauricio Macri, gran parte de la bancada encabezada por Cristian Ritondo decidió no dar quórum y mantuvo distancia de la avanzada opositora. La postura quedó sellada tras una reunión virtual en la que el bloque ratificó que no acompañaría convocatorias impulsadas por sectores enfrentados al Gobierno de Javier Milei.
El peronismo también quedó bajo la lupa. Aunque se especulaba con que el bloque conducido por Germán Martínez aportaría presencia para habilitar la sesión, ningún legislador peronista apareció entre los firmantes del pedido original. En paralelo, varios diputados admitían en privado que consideran conveniente sostener políticamente a Adorni dentro del gabinete libertario mientras el oficialismo enfrenta crecientes tensiones económicas y sociales.
Mientras tanto, la oposición ya busca rearmar la ofensiva para la próxima semana e intentar colar la interpelación dentro de una nueva sesión donde también aparecen pedidos de informes contra Sandra Pettovello y Luis Caputo por financiamiento universitario, programas sociales y prestaciones del PAMI.
La caída de la sesión dejó una imagen incómoda para toda la oposición: acusaciones cruzadas, falta de coordinación y un oficialismo que, aun sin mayoría propia, logró sostener el blindaje político sobre uno de los funcionarios más expuestos del Gobierno.






