SOJA RETENIDA Y TENSIÓN MÁXIMA: El campo guarda USD 14.500 millones mientras se aleja la baja de retenciones de Milei

15/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La tensión entre el gobierno de Javier Milei y el poderoso sector sojero volvió a explotar en medio de la caída de la recaudación, el ajuste fiscal y la incertidumbre económica. Los grandes productores agropecuarios mantienen retenidas unas 37 millones de toneladas de soja valuadas en cerca de 14.500 millones de dólares mientras crece la presión sobre la Casa Rosada para conseguir una nueva rebaja de retenciones que, por ahora, aparece cada vez más lejana.

El escenario encendió alarmas en el mercado agroexportador porque la comercialización de la cosecha avanza a un ritmo mucho más lento de lo esperado y la industria comienza a quedarse sin stock suficiente para sostener la molienda y las exportaciones.

Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, al cierre de abril los productores todavía conservaban el 78% de la actual cosecha de soja. Una cifra gigantesca que refleja el nivel de especulación financiera y comercial en medio de la pulseada por el tipo de cambio, las retenciones y la evolución de los precios internacionales.

La situación ocurre justo cuando el Gobierno atraviesa una fuerte caída en la recaudación fiscal que obligó a profundizar nuevos recortes del gasto público mediante decretos publicados esta misma semana en el Boletín Oficial.

Ese combo económico empieza a generar preocupación dentro del propio sector agropecuario, donde muchos productores esperaban que el Gobierno anunciara una nueva baja de retenciones para incentivar las liquidaciones y acelerar el ingreso de dólares.

Pero el ajuste permanente y la necesidad desesperada de recursos fiscales complican cualquier posibilidad inmediata de alivio impositivo para el campo.

Mientras tanto, los productores siguen apostando a esperar mejores precios y condiciones cambiarias antes de desprenderse de los granos.

El analista agroindustrial Dante Romano, del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, advirtió que la soja “está quedando guardada en el campo” y reconoció que el productor “está menos vendedor”, algo que ya comienza a tensionar seriamente a la industria aceitera.

La situación es tan crítica que las fábricas empezaron a importar soja desde Paraguay para sostener el funcionamiento de las plantas de procesamiento. Solo en marzo ingresaron casi un millón de toneladas desde el país vecino, una cifra récord que refleja el faltante de mercadería local.

Durante abril se comercializaron unas 3,9 millones de toneladas, prácticamente el mismo volumen que marzo, pero bastante menos que en el mismo período de los años anteriores. Los operadores del mercado reconocen que el ritmo de ventas es bajo y que el mercado empieza a calentarse por la falta de oferta inmediata.

Los productores siguen atentos al escenario internacional, especialmente al conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán y a la evolución de los mercados financieros internacionales. En Chicago, los fondos especulativos incrementaron fuerte sus posiciones compradoras y alcanzaron uno de los niveles históricos más altos de acumulación de contratos de soja.

En paralelo, los chacareros también observan cada movimiento político y económico de la administración libertaria, que quedó atrapada entre la necesidad urgente de recaudar dólares y la presión del sector agroexportador para reducir impuestos.

Desde el Gobierno evitan cerrar la puerta a futuras rebajas de retenciones, pero tampoco ofrecen garantías concretas.

El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, reconoció que cualquier alivio fiscal dependerá estrictamente de la situación de las cuentas públicas y de la disponibilidad fiscal.

“Siempre con responsabilidad fiscal”, repiten dentro del equipo económico de Luis Caputo mientras observan con preocupación cómo miles de millones de dólares siguen inmovilizados en silobolsas y acopios rurales.

Los números del sector son contundentes. Según el Monitor Agroindustrial de la cámara exportadora CIARA-CEC, unas 7,2 millones de toneladas ya fueron entregadas a acopios e industrias pero todavía sin precio definido, mientras otras 30 millones continúan directamente guardadas en los campos.

El valor de esa montaña de soja supera los 14.500 millones de dólares tomando como referencia los precios actuales del mercado Matba Rofex.

La estrategia de retención se explica por la expectativa de una mejora en los precios o algún movimiento cambiario que mejore la rentabilidad exportadora.

En las últimas semanas el precio de la tonelada mostró fuertes oscilaciones. A fines de abril rondaba los 428 mil pesos, luego cayó, volvió a subir por encima de los 449 mil y volvió a retroceder en cuestión de días.

El antecedente que todavía sigue presente en el mercado fue la baja temporal de retenciones aplicada por el Gobierno el año pasado durante apenas 72 horas. En ese momento, el precio llegó a superar los 505 mil pesos por tonelada y generó una aceleración inmediata de ventas.

Ahora, con la recaudación desplomada y la motosierra fiscal nuevamente en marcha, el escenario parece mucho más complejo para que el Gobierno vuelva a conceder beneficios tributarios al agro.

Mientras tanto, la industria aceitera empieza a quedar atrapada entre fábricas con menor capacidad ociosa, falta de mercadería local y necesidad urgente de sostener exportaciones para garantizar ingreso de divisas.

La tensión crece día a día y el mercado ya observa con preocupación qué puede ocurrir si la retención de granos continúa mientras el Gobierno sigue necesitando desesperadamente dólares para sostener el plan económico.