IMPUESTOS: Pobres pagan más que los ricos

18/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
Un explosivo informe internacional volvió a poner bajo la lupa al sistema tributario argentino y dejó un dato demoledor: los sectores más pobres terminan pagando proporcionalmente muchos más impuestos que los más ricos. El estudio, presentado en la Universidad de Buenos Aires, reveló que mientras las grandes fortunas logran reducir su carga fiscal mediante mecanismos financieros y estructuras empresariales, millones de trabajadores y familias humildes destinan una parte mucho más pesada de sus ingresos al pago de tributos.

La investigación fue elaborada por el International Tax Observatory (ITO) y presentada por el investigador chileno Vicente Silva. El documento describe a la Argentina como uno de los países con mayor regresividad tributaria de la región y apunta directamente al peso asfixiante del IVA como principal motor de la desigualdad impositiva.

Según el relevamiento, el 10% más rico de la población tributa alrededor del 25% de sus ingresos, mientras que la clase media soporta una presión cercana al 29%. Pero el dato que detonó la polémica es el que afecta a los sectores más vulnerables: los hogares de menores ingresos terminan entregando hasta el 37% de lo que ganan al sistema impositivo, doce puntos más que los sectores de mayor poder económico.

El informe sostiene que esta diferencia se explica porque los sectores populares consumen prácticamente todo su ingreso para sobrevivir y, en cada compra, quedan atrapados por el IVA y otros impuestos indirectos que se aplican sobre alimentos, transporte, productos básicos y servicios esenciales. En cambio, las grandes fortunas tienen mayores herramientas para administrar patrimonios, diferir impuestos y reducir el impacto fiscal sobre sus ingresos reales.

El trabajo presentado en la UBA también señala que el IVA representa cerca del 40% de toda la recaudación tributaria nacional, una cifra que deja expuesta la enorme dependencia estatal de los impuestos al consumo. Del otro lado, el impuesto sobre Bienes Personales apenas representa el 1,3% de la recaudación total, una diferencia que alimenta el debate sobre quién sostiene realmente el peso del sistema.

La investigación advierte además que los sectores más ricos suelen conservar utilidades dentro de empresas, mover activos a través de estructuras financieras complejas y aprovechar mecanismos legales para disminuir su carga tributaria. Ese escenario, según el ITO, profundiza la desigualdad y deja a los trabajadores, jubilados y consumidores comunes soportando una presión cada vez más pesada.

En medio de ese diagnóstico, el organismo propuso impulsar en América Latina un impuesto mínimo del 2% para fortunas superiores a los 100 millones de dólares. La iniciativa busca establecer un piso de tributación para los ultrarricos y evitar que los grandes patrimonios continúen utilizando vacíos legales o estrategias financieras para pagar proporcionalmente menos que el resto de la sociedad.

El informe estalló además en un contexto económico extremadamente delicado para millones de argentinos. Según los últimos datos difundidos por el INDEC, una familia tipo necesitó en abril más de 1,5 millones de pesos para no caer debajo de la línea de pobreza y más de 665 mil pesos para evitar la indigencia.

La Canasta Básica Total alcanzó los 1.545.872 pesos para un hogar compuesto por dos adultos y dos hijos, mientras que la Canasta Básica Alimentaria llegó a 665.053 pesos. Ambas registraron fuertes aumentos interanuales en un escenario marcado por inflación persistente, caída del poder adquisitivo y consumo golpeado.

El mismo informe oficial indicó que la inflación de abril fue de 2,6%, con una suba acumulada de 12,3% en lo que va del año. Sin embargo, los aumentos más fuertes impactaron sobre servicios esenciales como transporte, electricidad, alquileres y gastos vinculados a la vivienda, sectores que absorben una porción cada vez más grande de los ingresos familiares.

Mientras los alimentos desaceleran parcialmente sus aumentos por la caída del consumo, los servicios regulados continúan empujando hacia arriba el costo de vida y profundizando el deterioro económico de millones de hogares. En ese escenario, el informe del ITO volvió a encender la discusión sobre quién paga realmente la crisis en la Argentina y quién logra esquivar la carga tributaria en medio de un sistema cada vez más cuestionado.