21/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El concejal libertario Carlos Casasola, cuando asumió su banca. Imagen: Gentileza de El Tribuno de Salta.
La crisis dentro de La Libertad Avanza en Salta sumó otro capítulo explosivo. El Concejo Deliberante suspendió sin goce de sueldo al concejal libertario Carlos Maximiliano Casasola, denunciado por violencia de género por su expareja, y volvió a encenderse la polémica sobre los dirigentes que el espacio de Javier Milei lleva a cargos públicos.
La decisión llegó después de semanas de tensión política y debate interno. El pedido de licencia presentado por el propio Casasola fue rechazado y finalmente el cuerpo avanzó con la suspensión hasta que la Justicia defina su situación judicial. Solo tres concejales votaron en contra porque exigían una sanción todavía más dura: la expulsión definitiva.
La denuncia contra el edil fue presentada en diciembre de 2025 y describe una relación marcada por episodios de violencia que, según la acusación, fueron empeorando con el tiempo hasta desembocar en una agresión física. La Justicia ya dictó medidas de protección, prohibición de acercamiento y botón antipánico para la denunciante.
El escándalo dejó otra vez bajo fuego a La Libertad Avanza, que en pocos meses ya quedó envuelta en múltiples denuncias contra dirigentes propios. Durante la sesión volvió a aparecer el nombre del concejal Pablo López, señalado anteriormente por presunta extorsión sexual, abuso de poder y manejo irregular de dinero dentro de su espacio político.
Las críticas fueron demoledoras. Desde distintos bloques acusaron a los libertarios de no tener filtros ni mecanismos de selección política y de minimizar las denuncias de violencia de género. “No quiero compartir nunca más un espacio con alguien denunciado”, lanzó la concejala Malvina Gareca, que exigía la expulsión inmediata de Casasola.
La respuesta libertaria llegó cargada de victimización. Agustina Álvarez intentó despegar al partido de las críticas y pidió que no se señale solamente a La Libertad Avanza, aunque desde otros sectores retrucaron que el problema ya dejó de ser un caso aislado y se convirtió en una crisis estructural dentro del espacio.
Pero la sesión no terminó ahí. El conflicto político se desbordó y terminó trasladándose al debate por la reforma de la Carta Orgánica Municipal, donde los libertarios quedaron otra vez en el centro de las críticas por intentar reducir el rol del Estado en el turismo.
Desde el oficialismo denunciaron que La Libertad Avanza pretende imponer una visión “ideológica y partidaria” que pone en riesgo una de las actividades económicas más importantes de Salta. “No voy a transar la ausencia del Estado”, disparó el concejal Darío Madile.
Así, una jornada que arrancó con un concejal denunciado por violencia terminó dejando expuesta una interna política cada vez más feroz, una seguidilla de escándalos libertarios y un Concejo Deliberante convertido en un campo de batalla.






