LA CONFIANZA EN MILEI SIGUE CAYENDO

26/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Captura de Video.
La caída en la confianza hacia el gobierno de Javier Milei ya dejó de ser una señal aislada para convertirse en una tendencia sostenida. El Índice de Confianza en el Gobierno elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró en mayo una nueva baja del 1,6% y acumuló así seis meses consecutivos en retroceso, en medio de una economía estancada, creciente malestar social y un oficialismo atrapado entre internas, ajuste y propaganda.

El dato golpea directamente el corazón del relato libertario: cada vez más argentinos empiezan a dudar de la capacidad real del Presidente y de su equipo para resolver la crisis. El componente que más cayó fue justamente el vinculado a la “capacidad de gestión”, con un descenso del 5,6%, marcando uno de los peores registros desde la llegada de Milei a la Casa Rosada. Detrás de las cadenas nacionales, los posteos virales y la épica anti casta, empieza a emerger una percepción social mucho más dura: el ajuste avanza, pero la economía no despega.

El índice general quedó en apenas 1,99 puntos sobre 5 y ya se ubica por debajo de los niveles que tenía Mauricio Macri en el mismo tramo de su mandato. Desde diciembre, la caída acumulada de Milei alcanza casi el 20%, un deterioro que empieza a encender alarmas incluso dentro del propio oficialismo.

El estudio también revela un desgaste profundo en sectores que fueron claves para el ascenso libertario. La confianza entre los jóvenes volvió a caer y ya se equipara con la de los mayores de 50 años, mientras que el desplome más fuerte se registró entre personas de 30 a 49 años, el segmento más golpeado por la recesión, la pérdida salarial y el derrumbe del consumo.

Otro dato explosivo para el Gobierno aparece en la brecha de género. El respaldo femenino a Milei sufrió una caída abrupta del 13% en apenas un mes. La distancia entre hombres y mujeres respecto de la valoración presidencial volvió a ampliarse y refleja el creciente rechazo que generan las políticas oficiales en amplios sectores sociales.

El informe también deja expuesto un mapa político incómodo para la Casa Rosada. El respaldo se desploma con más fuerza en el conurbano bonaerense y en los sectores populares, donde el impacto del ajuste ya golpea de lleno sobre empleo, salarios y consumo. En cambio, la imagen presidencial resiste algo más en la Ciudad de Buenos Aires y entre sectores de mayor nivel educativo, consolidando un apoyo cada vez más reducido y socialmente encapsulado.

Mientras el Gobierno insiste con celebrar indicadores financieros y promete una recuperación que nunca termina de llegar, los números muestran otra realidad: la paciencia social empieza a agotarse y el “fenómeno Milei” atraviesa su momento más delicado desde que llegó al poder. La motosierra sigue encendida, pero la confianza se sigue apagando.