26/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: García Cuerva en el Tedeum. Imagen: Web.
El presidente Javier Milei salió a responder las críticas formuladas por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum del 25 de Mayo y relativizó sus advertencias sobre el “terrorismo en las redes”. Aunque evitó confrontar directamente con la Iglesia, el mandatario consideró que el religioso “exageró” al utilizar ese término para describir los discursos de odio y la violencia digital.
El día después de una ceremonia cargada de tensión política, Milei buscó mostrarse moderado y sostuvo que la homilía del arzobispo fue “una opinión válida” y “absolutamente entendible”, aunque dejó en claro sus diferencias sobre el impacto de las redes sociales y los límites de la libertad de expresión.
Para el Presidente, las plataformas digitales funcionan bajo una lógica distinta a la vida cotidiana y no pueden compararse con formas de violencia institucional o terrorismo real. “Terrorismo es cuando el Estado persigue personas o cuando ponen bombas”, afirmó Milei en declaraciones radiales, minimizando así la advertencia lanzada desde la Catedral Metropolitana.
El mensaje de García Cuerva durante el Tedeum había apuntado contra el clima de agresividad, polarización y odio que atraviesa el debate público argentino, con fuertes referencias al uso de las redes sociales como herramientas de violencia política y deshumanización. Sus palabras fueron interpretadas como un cuestionamiento indirecto al estilo confrontativo del oficialismo y a la dinámica de hostigamiento digital que suele desplegarse desde sectores libertarios.
Sin embargo, Milei defendió la lógica de las redes y planteó que cada usuario tiene la posibilidad de bloquear contenidos o abandonar las plataformas si no se siente cómodo con lo que circula allí. Para el mandatario, el verdadero peligro reside en el abuso del poder estatal y no en los intercambios agresivos entre usuarios de internet.
La respuesta presidencial dejó en evidencia una tensión creciente entre el Gobierno libertario y sectores de la Iglesia Católica, que en los últimos meses vienen expresando preocupación por el deterioro social, el aumento de la pobreza y el nivel de confrontación política impulsado desde el poder.
Además de referirse al Tedeum, Milei habló sobre una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri y rechazó la idea de que el líder del PRO pueda beneficiar al peronismo si decide competir electoralmente. El mandatario aseguró que no piensa la política en términos de rivales partidarios y sostuvo que su principal desafío es “hacer cada día un gobierno mejor”.
También aprovechó para insistir con el discurso libertario sobre el funcionamiento del Estado y reveló que durante la última reunión de gabinete repartió entre sus ministros un libro sobre teoría anarcocapitalista como marco conceptual de gestión.
La jornada dejó una escena política singular: mientras la Iglesia intenta advertir sobre el clima social y la violencia discursiva, el Presidente relativiza esas preocupaciones y reafirma su defensa irrestricta de las redes y la confrontación política como parte natural de la nueva época digital.






