ALERTA ENERGÉTICA EN SALTA: Advierten que los cortes de GNC son casi inevitables y crece el temor por el colapso del sistema

28/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La crisis energética vuelve a encender todas las alarmas en el norte argentino y Salta aparece otra vez al borde de sufrir restricciones en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) justo cuando se acerca el invierno y la demanda comienza a dispararse. Desde el propio sector empresario ya admiten que los cortes son altamente probables y apuntan directamente contra la falta de infraestructura, las obras paralizadas y el retraso histórico en el sistema de transporte de gas.

La advertencia cayó como un balde de agua fría sobre miles de automovilistas, trabajadores, transportistas y estaciones de servicio que dependen del funcionamiento normal del GNC para sostener su economía diaria. El escenario preocupa cada vez más porque el norte argentino vuelve a quedar expuesto como una de las regiones más vulnerables frente a las fallas estructurales del sistema energético nacional.

Andrea Guraiib, presidenta de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Salta, reconoció públicamente que existe un riesgo concreto de interrupciones durante los picos de consumo provocados por las bajas temperaturas. Según explicó, el problema central es que el sistema de transporte de gas sigue siendo insuficiente y no existen actualmente las condiciones técnicas necesarias para garantizar el abastecimiento pleno.

La dirigente empresarial apuntó especialmente al retraso en obras consideradas clave para la distribución del gas proveniente de Vaca Muerta. Entre ellas, mencionó la postergada reversión del Gasoducto Norte, un proyecto estratégico que debía fortalecer el abastecimiento hacia las provincias del NOA pero que continúa sin completarse mientras crece la demanda y se profundiza la fragilidad del sistema.

“Puede ocurrir que ante bajas sensibles de temperatura haya restricciones”, admitió Guraiib, confirmando el temor que desde hace semanas circula entre operadores del sector energético y propietarios de estaciones de servicio.

La situación amenaza con convertirse en otro golpe económico para una actividad que ya atraviesa un escenario crítico. Desde las estaciones de servicio aseguran que los márgenes de rentabilidad vienen desplomándose mes tras mes, mientras las ventas caen y los costos operativos continúan aumentando de manera sostenida.

En ese contexto, un corte de GNC no solo afectaría a usuarios particulares sino también a remiseros, taxistas, transportistas y pequeños trabajadores que dependen del combustible para sostener sus ingresos diarios. Cada restricción implica pérdidas económicas inmediatas para las bocas de expendio y también para miles de familias que utilizan el GNC como alternativa más económica frente al aumento constante de los combustibles líquidos.

La crisis además vuelve a dejar expuesta la falta de inversión estructural en infraestructura energética, un problema que el norte argentino arrastra desde hace años y que se agrava en medio del ajuste impulsado por el gobierno nacional. Mientras el discurso oficial promete eficiencia y equilibrio fiscal, provincias como Salta enfrentan la posibilidad concreta de quedarse sin capacidad suficiente para sostener el consumo básico durante el invierno.

El temor crece porque la historia reciente ya mostró escenarios similares. En inviernos anteriores, las restricciones de gas afectaron industrias, estaciones de servicio y usuarios residenciales, generando fuertes impactos económicos y malestar social. Ahora, con una infraestructura todavía incompleta y una demanda creciente, el riesgo vuelve a instalarse con fuerza.

Desde el sector empresario insisten en que sostener las fuentes laborales ya se convirtió en una tarea extremadamente difícil. “Estamos haciendo un esfuerzo enorme para mantener los puestos de trabajo”, advirtieron, mientras crece la incertidumbre sobre cómo responderá el sistema energético cuando lleguen las temperaturas más bajas.

La combinación de obras demoradas, infraestructura insuficiente y un invierno que promete aumentar el consumo coloca a Salta frente a un escenario delicado. Y aunque todavía no hay un cronograma oficial de restricciones, las propias autoridades del sector ya reconocen lo que muchos temían: los cortes de GNC este invierno son una posibilidad cada vez más cercana.