16/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La industria metalúrgica argentina volvió a encender las alarmas. Lejos de mostrar signos de recuperación, el sector registró una nueva caída en mayo y profundizó un escenario que preocupa cada vez más a empresarios, trabajadores y economistas.
Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad cayó un 5,1% en comparación con el mismo mes del año pasado y retrocedió un 1,4% respecto de abril. Con estos números, la contracción acumulada durante 2026 ya alcanza el 6%.
Pero el dato que más preocupa surge de las plantas industriales. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 39,8%, lo que significa que seis de cada diez máquinas permanecen detenidas. El indicador refleja el bajo nivel de actividad que atraviesa uno de los sectores más importantes para la producción nacional.
La caída no distingue regiones. Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Mendoza registraron retrocesos en distintos niveles, confirmando que el deterioro se extiende a todo el país. El fenómeno afecta tanto a grandes polos industriales como a pequeñas y medianas empresas que dependen de la actividad metalúrgica para sostener el empleo y la inversión.
Entre los rubros más golpeados aparecen la fundición, los bienes de capital, el equipamiento médico y la maquinaria agrícola, sectores estrechamente vinculados con la producción, la innovación tecnológica y el desarrollo industrial. La única excepción fue el segmento de carrocerías y remolques, que logró exhibir una leve mejora.
El panorama hacia adelante tampoco ofrece demasiado optimismo. Siete de cada diez empresas consultadas por ADIMRA consideran que no habrá mejoras significativas en los próximos tres meses. La incertidumbre sobre la demanda, el consumo y la inversión continúa condicionando las decisiones empresariales.
La situación también impacta sobre el empleo. El informe reveló una reducción interanual del 2,2% en los puestos de trabajo del sector, mientras que la comparación mensual también mostró una leve caída.
Desde ADIMRA advirtieron que la actividad sigue enfrentando importantes desafíos y remarcaron la necesidad de impulsar políticas que favorezcan la inversión, la producción y el sostenimiento del empleo. Sin embargo, mientras las fábricas continúan operando muy por debajo de su capacidad y la demanda permanece debilitada, la recuperación aparece cada vez más lejana.
Los números reflejan una realidad difícil de ignorar: la metalurgia, considerada históricamente uno de los pilares de la industria argentina, atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años. Y por ahora, el fondo de la crisis sigue sin aparecer.






