LA MASACRE IMPUNE: A 71 años del bombardeo a la Plaza de Mayo

16/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Aviones argentinos bombardeando a su propio pueblo en la Plaza de Mayo. Imagen: Archivo.
El 16 de junio de 1955 quedó grabado para siempre como una de las jornadas más trágicas y sangrientas de la historia argentina. Hace 71 años, aviones de la Aviación Naval y sectores de la Fuerza Aérea bombardearon Plaza de Mayo en un intento de derrocar al presidente Juan Domingo Perón, provocando una verdadera masacre sobre la población civil.

Más de 350 personas murieron y más de 2.000 resultaron heridas durante un ataque que descargó alrededor de 14 toneladas de explosivos sobre el corazón político del país. Hombres, mujeres y niños quedaron atrapados en una escena de horror pocas veces vista en la Argentina, mientras los aviones atacaban una plaza repleta de civiles.

El objetivo principal de los golpistas era eliminar físicamente a Perón y provocar el colapso de su gobierno. Sin embargo, el mandatario logró refugiarse en dependencias militares y sobrevivió al ataque. Quienes no tuvieron esa suerte fueron cientos de ciudadanos que quedaron expuestos a las bombas y las ráfagas de ametralladoras en pleno centro de Buenos Aires.

Entre tanta destrucción emergió una figura que con el tiempo sería recordada como símbolo de resistencia y valentía. Se trató del teniente Ernesto «Muñeco» Adradas, piloto de la Fuerza Aérea que decidió enfrentar a los aviones sublevados cuando gran parte de la estructura militar se encontraba atravesada por conspiraciones y traiciones.

Adradas protagonizó uno de los episodios más destacados de aquella jornada al despegar para interceptar a los aviones rebeldes. En medio del caos logró derribar una de las aeronaves que participaban del ataque y forzó a otra a abandonar el combate, evitando que la masacre alcanzara dimensiones aún mayores.

Su intervención fue considerada histórica porque se produjo durante lo que muchos especialistas identifican como uno de los primeros combates aéreos con aviones a reacción registrados en América del Sur. Mientras las bombas caían sobre la ciudad, Adradas arriesgó su vida para defender a la población y a las fuerzas leales al gobierno constitucional.

Paradójicamente, tras el triunfo definitivo del golpe de Estado que se concretó en septiembre de ese mismo año, el piloto fue perseguido por haber combatido a los sublevados. Terminó detenido, sometido a juicio militar y apartado de la Fuerza Aérea.

Con el paso de las décadas, el bombardeo de Plaza de Mayo pasó a ser reconocido como uno de los ataques más brutales contra civiles en la historia argentina contemporánea. Sin embargo, muchos de sus responsables nunca enfrentaron condenas judiciales, alimentando un debate histórico que continúa hasta la actualidad.

A 71 años de aquella tragedia, el recuerdo de las víctimas y la figura de Ernesto Adradas siguen siendo símbolos de memoria frente a una jornada que dejó una herida profunda en la historia nacional y que marcó el comienzo de uno de los períodos más conflictivos de la vida política argentina.