16/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Beatriz Elizabeth Yapura con el abogado de la defensa Roberto Reyes. Imagen: Innocence Project Argentina.
A casi quince años del brutal asesinato de las ciudadanas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni en Salta, la causa volvió a ingresar en una etapa de máxima tensión. Este martes se realizará una pericia genética considerada clave para la investigación, mientras crece el enfrentamiento entre la fiscalía y la defensa de Beatriz Yapura, esposa de Santos Clemente Vera.
La muestra de ADN de Yapura será sometida a un cotejo genético que podría aportar nuevos elementos a una de las causas criminales más conmocionantes de la historia reciente de la provincia. La expectativa es enorme porque se trata del último análisis pendiente dentro de una serie de estudios impulsados por la Unidad Fiscal que reabrió líneas de investigación sobre el doble crimen.
El Ministerio Público Fiscal salió a aclarar públicamente que hasta el momento no existe ningún resultado oficial. La reacción llegó luego de que trascendieran versiones sobre la existencia de un informe genético que ya habría sido analizado por la defensa.
El abogado Roberto Reyes rechazó esas interpretaciones y sostuvo que jamás afirmó contar con una pericia oficial. Explicó que el informe mencionado corresponde a un estudio privado realizado por un perito de parte, utilizando material genético incorporado previamente al expediente judicial.
La disputa no se limita al ADN. Desde hace semanas la relación entre la defensa y la fiscalía se encuentra atravesada por fuertes acusaciones cruzadas. Reyes cuestionó duramente el accionar de los investigadores y denunció irregularidades durante el procedimiento realizado para obtener la muestra genética de Yapura.
Según relató, durante aquellas actuaciones se produjo el secuestro de su teléfono celular por orden fiscal, una medida que calificó como ilegal. También aseguró que posteriormente la Justicia le dio la razón al declarar la nulidad de parte de esas actuaciones.
El letrado fue todavía más allá y denunció que durante el operativo también se retuvo material de trabajo perteneciente a periodistas franceses que seguían de cerca el caso. A su criterio, se trató de una sucesión de errores que reflejan una actuación condicionada por prejuicios y valoraciones subjetivas.
Del otro lado, la Unidad Fiscal insiste en que los procedimientos se desarrollaron dentro del marco legal y sostiene que el análisis genético pendiente es fundamental para completar una línea investigativa que busca esclarecer aspectos aún no resueltos del expediente.
La realización de esta nueva pericia vuelve a colocar bajo los reflectores una causa que, pese al paso de los años, continúa generando interrogantes, controversias y profundas divisiones. El resultado del cotejo podría convertirse en una pieza determinante dentro de una investigación que se resiste a quedar definitivamente cerrada.
Mientras tanto, familiares, abogados e investigadores esperan una respuesta científica que podría aportar claridad en uno de los casos policiales más impactantes y dolorosos de la historia judicial salteña.






