22/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa.
La crisis laboral sigue dejando huellas profundas en Salta y los números difundidos por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en base a datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), encendieron todas las alarmas. Durante los primeros 28 meses de gestión del presidente Javier Milei, la provincia perdió 364 empleadores registrados y 8.869 puestos de trabajo formales, una situación que golpea de lleno a miles de familias salteñas.
Los datos revelan que entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 la cantidad de empleadores cayó de 9.041 a 8.677, lo que representa una retracción del 4% en el entramado productivo provincial. Detrás de cada número hay comercios que bajaron sus persianas, emprendimientos que no lograron sobrevivir al complejo escenario económico y empresarios que debieron reducir o cerrar sus actividades.
El comercio fue, por lejos, el sector más castigado. Solamente en esta actividad desaparecieron 267 empleadores durante el período analizado. También sufrieron fuertes pérdidas los rubros vinculados a la gastronomía y el alojamiento, con 65 empleadores menos, además del transporte y almacenamiento, que perdió otros 47.
Pero el golpe no terminó allí. La cantidad de trabajadores registrados pasó de 255.905 a 247.036 personas, una caída del 3,5% que equivale a 8.869 empleos menos en la provincia. El informe muestra una tendencia sostenida de deterioro que afecta a numerosos sectores de la economía formal.
La construcción aparece como el gran símbolo de la crisis laboral. El sector perdió 4.949 puestos de trabajo y registró una caída del 29,1%, convirtiéndose en la actividad más afectada de toda la economía salteña. Detrás aparecen el transporte, con 1.405 empleos menos; el comercio, con una pérdida de 1.061 trabajadores; y la gastronomía, que vio desaparecer 848 puestos laborales.
Los números también muestran que las pequeñas y medianas empresas fueron las más perjudicadas. De los 364 empleadores perdidos, 360 correspondían a firmas de hasta 500 trabajadores, es decir, el 98,9% del total. Este dato refleja que el impacto de la recesión golpeó especialmente a quienes generan empleo local y sostienen gran parte de la actividad económica provincial.
Aunque algunos sectores como minería, agricultura e información y comunicaciones lograron crecer, el balance general continúa siendo negativo. El informe concluye que los principales indicadores del empleo formal muestran un marcado retroceso en Salta desde fines de 2023 hasta marzo de 2026, con menos empresas activas y miles de trabajadores fuera del mercado laboral registrado.
Mientras los números siguen acumulando pérdidas, la preocupación crece entre trabajadores, comerciantes y empresarios. La pregunta que sobrevuela en toda la provincia es cuánto más podrá resistir el tejido productivo salteño antes de que el impacto social se profundice aún más.
















