SALTEÑOS BLOQUEAN INTERPELACIÓN A ADORNI

24/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Diputados salteños que blindaron a Manuel Adorni. (Arriba) Emilia Bruno, Julio Moreno Ovalle y Carlos Zapata. (Abajo) Gabriela Flores, Outes y Yolanda Vega
La Cámara de Diputados volvió a ser escenario de una maniobra política que permitió al Gobierno nacional ganar tiempo y evitar que Manuel Adorni enfrentara preguntas incómodas sobre las inconsistencias detectadas en su declaración patrimonial. Por tercera vez consecutiva, el oficialismo y sus aliados bloquearon una sesión clave y frustraron el intento opositor de avanzar con una interpelación y una moción de censura contra uno de los funcionarios más poderosos del gabinete de Javier Milei.

La sesión especial convocada para este martes tenía un objetivo concreto: que el jefe de Gabinete compareciera ante el Congreso para explicar las crecientes dudas sobre el origen y evolución de su patrimonio. Sin embargo, la estrategia oficial volvió a funcionar. La convocatoria se cayó por falta de quórum y Adorni evitó nuevamente sentarse frente a los legisladores.

La escena dejó una fotografía política difícil de ignorar. De los siete diputados nacionales que representan a Salta, solamente Bernardo Biella ocupó su banca para habilitar el debate. Los otros seis legisladores terminaron favoreciendo, por acción u omisión, la estrategia diseñada por la Casa Rosada para impedir que el tema llegara al recinto.

El número final fue contundente. Apenas 117 diputados se sentaron en sus bancas, muy lejos de los 129 necesarios para abrir la sesión. Media hora después del horario previsto, el presidente de la Cámara, Martín Menem, anunció oficialmente el fracaso de la convocatoria.

Detrás de ese resultado hubo una intensa negociación impulsada por La Libertad Avanza durante los días previos. El oficialismo logró alinear al PRO, sectores de la UCR, el MID, parte de Innovación Federal y distintos bloques provinciales para vaciar el recinto y bloquear cualquier posibilidad de debate.

El gran beneficiado volvió a ser Manuel Adorni, quien enfrenta crecientes cuestionamientos por las contradicciones detectadas en su patrimonio y por las explicaciones que hasta ahora no lograron disipar las sospechas de la oposición.

La actuación de los legisladores salteños volvió a despertar fuertes críticas. Mientras Bernardo Biella decidió presentarse para dar quórum, Pablo Outes y Yolanda Vega, integrantes de Innovación Federal y cercanos al gobernador Gustavo Sáenz, optaron por no participar del inicio de la sesión. Tampoco estuvieron los cuatro diputados de La Libertad Avanza por Salta: Emilia Bruno, Gabriela Flores, Julio Moreno Ovalle y Carlos Zapata.

El resultado fue que seis de los siete representantes salteños terminaron colaborando con el blindaje político que permitió a Adorni evitar una nueva instancia de control parlamentario.

Tras la caída de la sesión, Biella fue especialmente duro con el jefe de Gabinete. El diputado sostuvo que las explicaciones brindadas por el funcionario son cada vez menos creíbles y advirtió que la situación ya excede una cuestión personal.

Según expresó, Adorni se encuentra atrapado en una cadena de contradicciones que perjudican tanto a su propio espacio político como a las instituciones del país. Además, remarcó que el cargo que ocupa exige estándares éticos mucho más altos debido a las facultades que posee para intervenir en decisiones presupuestarias y administrativas de enorme impacto.

El legislador también cuestionó la falta de voluntad política del funcionario para apartarse de su cargo mientras avanzan las investigaciones. A su criterio, la interpelación era necesaria más allá de los tiempos judiciales porque el Congreso tiene la responsabilidad de ejercer control sobre los actos de gobierno.

La historia no comenzó este martes. Ya hubo dos intentos anteriores para llevar a Adorni al recinto. En abril, una iniciativa impulsada por la oposición fue rechazada con el voto negativo de la mayoría de los diputados salteños. Un mes más tarde ocurrió algo similar cuando otra votación terminó favoreciendo nuevamente la estrategia oficial.

La diferencia en esta tercera oportunidad fue la decisión de Biella de habilitar el debate, una postura que lo dejó aislado respecto de la conducta asumida por la mayoría de la representación salteña.

Mientras el Congreso se convertía en escenario de una nueva pulseada política, otro dato alimentó las especulaciones. En simultáneo con la sesión frustrada, el gobernador Gustavo Sáenz participaba de una reunión en la Casa Rosada junto a otros mandatarios provinciales dialoguistas.

El encuentro incluyó al ministro del Interior, Diego Santilli, y al ministro de Economía, Luis Caputo, dos funcionarios clave para la relación financiera entre Nación y provincias. La coincidencia temporal reavivó interrogantes sobre el nivel de coordinación política entre los gobernadores aliados y la estrategia parlamentaria impulsada por el Gobierno nacional.

Para la oposición, el oficialismo volvió a utilizar el mismo libreto: evitar el debate público, ganar tiempo y trasladar la discusión a las comisiones, donde el control político resulta mucho más favorable para el Ejecutivo.

La próxima estación de este conflicto será el Senado. Allí, Adorni deberá presentarse el 2 de julio para brindar su informe de gestión y responder preguntas de los legisladores.

Pero más allá de esa cita institucional, el episodio volvió a dejar una conclusión incómoda para la política salteña. Una vez más, la enorme mayoría de los diputados de la provincia terminó alineándose con la estrategia de la Casa Rosada y contribuyó a que un funcionario cuestionado evitara rendir cuentas ante el Congreso.

El Gobierno consiguió otra victoria parlamentaria. Sin embargo, las preguntas sobre el patrimonio de Adorni siguen sin respuesta y el costo político de ese blindaje comienza a crecer.