La posibilidad de que Gustavo Ferraris vuelva a integrar la Auditoría General de la Provincia de Salta ya genera una nueva polémica. La Cámara de Diputados remitió al Senado los pliegos de Ferraris y Miguel Nanni, quienes fueron postulados para ocupar cargos en el organismo de control.
La principal controversia gira en torno al regreso de Ferraris, quien finalizó su mandato el pasado 14 de mayo de 2026, cuando también dejó la presidencia de la Auditoría General.
Su posible retorno se produce apenas semanas después de un fuerte conflicto con los trabajadores del organismo, quienes cuestionaron duramente su gestión.
Lo declararon «persona no grata»
La Asociación del Personal de los Organismos de Control (APOC) declaró recientemente a Ferraris «persona no grata», acusándolo de presunta persecución laboral, vaciamiento institucional y hostigamiento hacia el personal durante su administración.
El secretario general del gremio, Milton Rolando Torres, sostuvo que la decisión fue tomada luego de una serie de manifestaciones públicas del exfuncionario que, según afirmó, descalificaban a los trabajadores de la Auditoría.
Además, señaló que también existían denuncias formuladas por exagentes del organismo contra Ferraris.
Críticas a su gestión
Desde APOC sostienen que Ferraris mantuvo una actitud de permanente confrontación con el personal y cuestionaron expresiones públicas que, según el sindicato, reflejaban una baja valoración de los empleados del organismo.
Pese a esas objeciones, su pliego avanzó y ahora será el Senado provincial el encargado de analizar y definir si aprueba su designación para un nuevo período en la Auditoría General.
El tratamiento promete abrir un nuevo foco de tensión política y sindical, en un organismo que cumple un rol clave en el control de la administración pública provincial.