16/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Web.
Mientras el Gobierno intentaba despolitizar el duelo entre Argentina e Inglaterra por el Mundial, publicó un decreto que abre la puerta a una empresa británica para explorar hidrocarburos en la plataforma continental argentina. La medida desató críticas por su impacto sobre la soberanía nacional y la causa Malvinas.
En la previa del histórico partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026, el gobierno de Javier Milei publicó un decreto que generó una fuerte controversia. A través del Decreto 590/2026, el Ejecutivo instruyó a la Secretaría de Energía a convocar un Concurso Público Internacional para otorgar un permiso de exploración petrolera offshore en el Mar Argentino, luego de una manifestación de interés presentada por la empresa británica Challenger Energy Group PLC.
La decisión se conoció mientras el oficialismo buscaba quitarle cualquier contenido político al encuentro frente a Inglaterra y defendía la prohibición de ingresar banderas de Malvinas al estadio de Atlanta.
El decreto habilita el proceso para adjudicar un permiso de exploración en el área CAN 200, ubicada en la plataforma continental argentina. Uno de los puntos que despertó mayores cuestionamientos es que la iniciativa surge a partir de la propuesta de una compañía británica interesada en desarrollar actividades de exploración de hidrocarburos en aguas argentinas.
Alertan por una cesión de soberanía
El especialista en derecho energético Juan José Carbajales, doctor en Derecho por la UBA y director del Instituto del Gas y del Petróleo, advirtió que la medida incorpora además una cláusula que habilita la prórroga de jurisdicción a favor de tribunales arbitrales internacionales con sede en el exterior.
Según explicó, esto implica que eventuales conflictos derivados del permiso de exploración podrían resolverse fuera de la Justicia argentina.
Carbajales sostuvo además que el desarrollo de los recursos hidrocarburíferos de la plataforma continental constituye uno de los principales activos estratégicos del país para fortalecer el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
En ese sentido, calificó como una «paradoja» que la iniciativa para explorar un área del Mar Argentino provenga justamente de una empresa británica, en medio del histórico conflicto diplomático entre ambos países.
El antecedente de Sea Lion
La polémica se suma a las críticas que ya existían por el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
Ese emprendimiento está encabezado por la empresa británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, que anunciaron inversiones millonarias para comenzar la producción de petróleo en aguas cercanas a las Islas Malvinas a partir de 2028.
En abril de este año ambas compañías confirmaron un plan de inversión cercano a los 1.800 millones de dólares, con una producción inicial estimada en 55.000 barriles diarios, mientras que posteriormente comunicaron su intención de ampliar esa capacidad hasta 180.000 barriles por día.
Aunque la Cancillería argentina cuestionó públicamente ese proyecto por considerar ilegítimas las licencias otorgadas por las autoridades británicas en las islas, distintos especialistas remarcan que el nuevo decreto del Gobierno nacional abre ahora una instancia para que otra empresa inglesa participe de la exploración hidrocarburífera dentro del Mar Argentino.
La publicación del decreto coincidió además con la fuerte discusión política generada por el partido entre Argentina e Inglaterra, en el que finalmente fueron los propios jugadores de la Selección quienes exhibieron una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas», desafiando las restricciones impuestas para el ingreso de ese tipo de símbolos al estadio.












