16/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: El coordinador del área de Energía, Daniel González. Imagen: LPO/Juan Casas.
La distribuidora de gas aprobó el primer reparto de dividendos en 25 años, pese a mantener una deuda cercana a los $67.500 millones con Enarsa. La decisión, tomada en plena privatización de la empresa, despertó fuertes cuestionamientos por un posible vaciamiento antes de la venta.
Metrogas quedó en el centro de una fuerte polémica luego de aprobar la distribución de $65.000 millones en dividendos entre sus accionistas, mientras mantiene una deuda de casi el mismo monto con Energía Argentina (Enarsa), la empresa estatal encargada del suministro de gas.
Se trata del primer reparto de utilidades en 25 años, una decisión que coincide con el proceso de privatización de la participación accionaria que actualmente controla YPF y que generó críticas por el manejo financiero de la compañía.
La distribución fue aprobada por la asamblea de accionistas y se sustenta en las ganancias obtenidas tras la recomposición tarifaria y la desregulación impulsadas por el Gobierno nacional. Sin embargo, especialistas del sector cuestionan que la empresa decida girar millonarias utilidades cuando todavía mantiene un importante compromiso de pago con el Estado.
Una deuda de más de $67 mil millones
Según los balances de la compañía, Metrogas firmó en septiembre de 2025 un acuerdo con Enarsa para cancelar la deuda acumulada por la compra de gas correspondiente al período comprendido entre agosto de 2019 y septiembre de 2023.
El monto consolidado alcanzó los $67.557 millones, incluyendo intereses e impuestos.
El convenio estableció que la mitad de esa deuda sería cancelada mediante un préstamo sindicado, mientras que el resto quedó refinanciado en nueve cuotas trimestrales que se extenderán hasta noviembre de 2027. Durante ese período, el saldo pendiente continúa generando intereses.
Pese a ello, la empresa resolvió repartir prácticamente la misma suma entre sus accionistas.
Cuestionamientos por la privatización
La decisión se produce además cuando YPF avanza con la venta de su participación accionaria en Metrogas.
Diversas fuentes del sector energético consideran que el reparto de dividendos debería haber sido revisado previamente por la Secretaría de Energía y el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), ya que no resulta habitual que una empresa prestataria de un servicio público distribuya utilidades mientras mantiene una deuda de semejante magnitud con una empresa estatal.
Los cuestionamientos apuntan a que, antes de beneficiar a los accionistas, la prioridad debería ser cancelar obligaciones financieras, garantizar inversiones y asegurar la calidad del servicio.
La venta sigue en marcha
YPF contrató al Banco Santander para avanzar con la venta de su participación en Metrogas.
Entre los interesados en adquirir la distribuidora permanecen los empresarios José Luis Manzano, Manuel Santos Uribelarrea y Alberto Pierri, luego de que otros grupos desistieran de participar del proceso.
No obstante, especialistas sostienen que la venta no constituye una obligación legal inmediata. Recuerdan que la resolución del Enargas que autorizó en 2013 el control indirecto de Metrogas por parte de YPF continúa vigente y nunca fue anulada por la Justicia.
En ese contexto, consideran que el desprendimiento de la empresa responde más a una decisión política y empresarial del Gobierno de Javier Milei que a una exigencia normativa.
Mientras tanto, la aprobación del reparto de dividendos vuelve a abrir el debate sobre el manejo de empresas estratégicas y el destino de los recursos públicos en pleno proceso de privatización.








