Cada vez más salteños no pueden pagar el alquiler: crece la mora y jóvenes vuelven a vivir con sus padres

16/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Web.
La crisis económica golpea con fuerza al mercado inmobiliario de Salta. Desde la Cámara Inmobiliaria advirtieron que los salarios quedaron por detrás de la inflación, aumentó la morosidad en los alquileres y cada vez más familias tienen dificultades para sostener una vivienda.

La pérdida del poder adquisitivo, el aumento de los servicios y el fuerte encarecimiento del costo de vida comenzaron a reflejarse con fuerza en el mercado de alquileres de Salta. El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Biella, aseguró que la situación económica está provocando un crecimiento de la mora y obliga a muchas familias a reorganizar su forma de vivir para poder afrontar los gastos.

Según explicó, aunque en el último año aumentó la oferta de viviendas en alquiler, el principal problema dejó de ser la disponibilidad de inmuebles y pasó a ser la capacidad económica de los inquilinos.

«La actualización salarial no acompañó a la inflación», resumió Biella al describir el escenario que atraviesan miles de familias salteñas.

Más oferta, pero menos capacidad para pagar

El dirigente explicó que el incremento de la oferta responde a varios factores.

Por un lado, disminuyó la demanda proveniente de la actividad minera, que durante los últimos años había presionado sobre los precios de los alquileres.

Además, la caída del turismo hizo que numerosas propiedades que antes se destinaban al alquiler temporario pasaran al mercado de alquileres permanentes.

A eso se sumó la derogación de la antigua Ley de Alquileres y cambios impositivos que incentivaron a muchos propietarios a volver a ofrecer sus inmuebles.

Como consecuencia, los valores de los alquileres crecieron por debajo de la inflación. Sin embargo, eso no alcanzó para aliviar la situación de los inquilinos.

Los gastos del hogar se dispararon

Biella sostuvo que el alquiler dejó de ser el único problema para las familias.

El fuerte aumento de las tarifas de servicios públicos, las expensas y los impuestos terminó deteriorando aún más la economía de los hogares.

Según indicó, algunos costos registraron incrementos de entre el 500% y el 600%, afectando seriamente la capacidad de pago.

«Las expensas subieron muchísimo, el gas, el agua, la luz, el impuesto inmobiliario y la tasa de alumbrado se fueron a las nubes», afirmó.

La mora ya supera el 10%

El deterioro económico comenzó a reflejarse directamente en el cumplimiento de los contratos.

De acuerdo con la Cámara Inmobiliaria, la morosidad, que históricamente se mantenía por debajo del 5%, ya supera el 10% y podría llegar al 15% si continúa la actual situación económica.

Pese a ello, Biella aclaró que la mayoría de los conflictos no termina en la Justicia.

Muchos inquilinos optan por devolver la vivienda antes que perjudicar a los garantes o acumular deudas imposibles de afrontar.

Jóvenes que vuelven con sus padres

Uno de los efectos más visibles de la crisis es el cambio en la organización familiar.

El presidente de la Cámara Inmobiliaria aseguró que cada vez son más los jóvenes que abandonan el alquiler y regresan a vivir con sus padres para reducir gastos.

Incluso afirmó que ya existen viviendas donde conviven tres o cuatro generaciones bajo un mismo techo debido a las dificultades económicas.

Un déficit habitacional que sigue creciendo

Biella también cuestionó la ausencia de políticas públicas para ampliar el acceso a la vivienda.

Recordó que la provincia necesita construir entre 6.000 y 7.000 viviendas por año para responder únicamente al crecimiento demográfico, sin contar un déficit habitacional que estimó en 90.000 viviendas.

Según sostuvo, el sector privado no alcanza a cubrir esa demanda y la paralización de los programas nacionales de vivienda agrava aún más el problema.

Por eso consideró necesario que el Estado vuelva a impulsar loteos accesibles y programas habitacionales, advirtiendo que, de no hacerlo, el acceso al techo podría transformarse en uno de los principales conflictos sociales de los próximos años.