21/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Julio Quintar. Imagen: Captura de video. Fondo: Captura de Video.
El dirigente político afirmó que la iniciativa permitiría ampliar la compra de tierras por capitales extranjeros, agravaría la crisis habitacional y afectaría a trabajadores y pequeños productores. También criticó los salarios de la política y reclamó una huelga general contra el Gobierno nacional.
El dirigente Julio Quintana cuestionó el proyecto denominado de “inviolabilidad de la propiedad privada” y aseguró que la iniciativa implica un avance sobre la soberanía nacional y los recursos estratégicos del país. En una entrevista, sostuvo que la norma reúne modificaciones sobre distintas leyes y alertó por sus posibles consecuencias en Salta.
Según explicó, uno de los puntos centrales está vinculado con la extranjerización de tierras y con el reclamo histórico de empresas vinculadas al sector agroindustrial para ampliar la cantidad de hectáreas que pueden adquirir.
“En Orán ya conocemos las consecuencias de ese avance. La concentración de tierras generó un monopolio de la producción de caña y la expulsión de miles de trabajadores que antes se dedicaban a otras actividades como los cítricos y las hortalizas”, afirmó.
Quintana señaló que el problema podría extenderse a otras zonas de la provincia y mencionó los casos de San Carlos y Molinos, donde, según indicó, una parte significativa del territorio ya está en manos extranjeras.
“Son tierras muy apetecibles desde el punto de vista turístico y productivo. El riesgo es que esos desarrollos queden fuera del alcance de los trabajadores argentinos”, sostuvo.
Crisis habitacional y aumento de los desalojos
Durante la entrevista, el dirigente también puso el foco en la situación de los inquilinos y aseguró que la modificación del régimen de alquileres podría derivar en un aumento de desalojos.
“En Salta una de cada tres familias trabajadoras alquila. La mayoría tiene salarios de entre 600 mil y 800 mil pesos, muy por debajo de una canasta familiar que supera ampliamente esos ingresos”, afirmó.
Quintana sostuvo que el problema habitacional se agravó por la falta de políticas públicas de vivienda y comparó la situación actual con décadas anteriores.
“Hoy una familia necesita alrededor de 90 años de salario completo para acceder a una vivienda. Antes esa relación era cercana a los 40 años, que ya era una cifra enorme”, expresó.
Además, planteó que la solución debe incluir una política de construcción de viviendas, protección de los alquileres y un salario mínimo equivalente al costo de vida.
Críticas a los salarios de los senadores
El dirigente también cuestionó el aumento de las dietas en el Senado y vinculó esa situación con las decisiones políticas del Congreso.
“Estos salarios son una suerte de fraude legalizado. Mientras trabajadores no pueden pagar servicios o alquileres, los legisladores tienen ingresos completamente alejados de la realidad social”, sostuvo.
Quintana recordó que cuando ocupó cargos legislativos impulsó que los representantes no cobraran más de cuatro salarios mínimos y afirmó que parte de sus ingresos eran destinados a la organización política a la que pertenece.
“No va a generar más empleo”
Consultado sobre el argumento oficial de que una mayor apertura al capital extranjero podría generar inversiones y puestos de trabajo, Quintana rechazó esa posibilidad.
“Después de dos años de gobierno de Milei hubo una destrucción del empleo formal y una caída de la actividad industrial. La minería está prácticamente paralizada y las actividades que crecen generan pocos puestos de trabajo”, afirmó.
Para el dirigente, el camino debería ser una política orientada al desarrollo productivo nacional y al control del uso de la tierra por parte de quienes trabajan en ella.
Críticas al Gobierno y reclamo de una huelga general
Quintana cuestionó también el rol de los gobernadores y de las centrales sindicales frente a las políticas del Gobierno nacional.
“Hay una negociación permanente entre Nación, provincias, legisladores y sectores políticos para sostener este modelo. El problema ya no es solamente un gobierno, sino un régimen político que no responde a los intereses de los trabajadores”, manifestó.
En ese sentido, reclamó una medida de fuerza nacional y sostuvo que la protesta debería surgir desde las bases sindicales.
“La CGT no impulsa esa pelea y por eso tiene que organizarse desde los trabajadores”, afirmó.
La situación económica en Salta
Sobre la realidad provincial, Quintana aseguró que la crisis social se profundizó y puso como ejemplo la situación energética en el norte salteño.
“Hay una enorme cantidad de familias que ya no pueden pagar los servicios. El problema no es solamente un subsidio, sino que los ingresos no alcanzan para cubrir necesidades básicas”, expresó.
Finalmente, sostuvo que el escenario actual abre una disputa política hacia adelante y afirmó que el desafío será construir una alternativa vinculada a los trabajadores.






